martes 27/10/20

OPINIÓN | ¿Seguro que es el día de la enfermería?

Una sanitaria acaricia la mano, curtida por la edad, de una anciana enferma.
Una sanitaria acaricia la mano, curtida por la edad, de una anciana enferma.

Hoy es el día de muchísima más gente, no únicamente el de las enfermeras y enfermeros, aunque las primeras todavía sigan siendo mayoritarias en las pasillos de un hospital.

Hoy es el día de la psicóloga de un centro de salud del rural, pongamos que hablamos de Vilardevós, que conoce por su nombre y apellidos a todos y cada uno de sus pacientes y sabe mucho más de la vida de ellos que sus propios hijos afincados en Eibar.

También es el día de la sanitaria que sale a las seis y media de la mañana, con su propio automóvil, para suplir a una compañera titular, con un contrato eventual de media jornada y pacientes cada tres minutos, los mismos que tendría en sus ocho horas pero concentrados en la mitad, por esto del ahorro, ya saben. 

Lo es también el de la mujer que se enfunda la chaqueta reflectante media hora antes de concluir su guardia para asistir a un "tráfico" en plena autovía, acompañando al maltrecho conductor a la UCI del hospital de referencia y regresando a su base cuatro horas después, no remuneradas, por cierto. O el de la que se acaba encariñando con un paciente enfermo de cáncer, a la única a quien éste le confiesa que solamente pide un poco más de tiempo para poder despedirse de su hija, y por el que termina derrumbándose concluido su turno después de su fatídico pero esperado éxitus. 

Es el día mundial de la que tapona una yugular después de un aneurisma que de no haber sido por su pericia se contaría por un óbito más. O la jornada de la matrona que sale enfurecida a las dos de la mañana de una habitación después de poner firme a una pediatra que intentaba, sin lógica profesional y emocional alguna, arrebatar a una recién nacida del pecho de su madre. 

Conmemoramos también el gran día de todas aquellas a las que le refunfuñábamos cuando llevábamos más de media hora de espera en su sala pública de consultas, incapaces de entender que no eran ellas las que fallaban, sino el sistema. O el de aquella que te coloca la mascarilla conectada al respirador con la dosis certera de propofol en una esofagogastroduodenoscopia y te promete que todo va a ir bien con una sonrisa. Tú, que la crees, te duermes y acabas de nuevo despertándote con la misma sonrisa y un "que che dixen?".
Lo es de la que acompaña con la caricia y el abrazo cuando acaba de certificarse la muerte de un familiar querido, o la que se acerca al nervioso padre incapaz de presenciar un parto para enseñarle a su retoño. 

Es el día de la enfermera de pelo de color indescriptible, en onco, a la que sorprendes tumbada a la par de tu madre, ya delirante, viendo en la sombra de la escayola del techo del hospital provincial a la Virgen de los Remedios, dándole la razón e invitándote a que tú también te tires en la cama para verla. 

Hoy es el día de las enfermeras que damos de alta un día, las damos de baja al festivo siguiente, y las volvemos a dar de alta la jornada posterior a la festividad, así, con toda la jeta. Con la misma con la que aseguramos que "si no les cotizamos los fines de semana en los centros de salud a las eventuales, es porque los centros de salud los sábados y domingos cierran". Es el gran día de todas las que contratamos a media jornada, les cargamos pacientes de una entera, y le acabamos ampliando el contrato pero sin cotizar más de la media jornada inicial. Lo es de las que le piden que racionen las mascarillas en plena pandemia, las mismas a las que renuevas por la presión social y mediática su contrato después de mandarlas a la calle cuando ya crees que no las necesitas en el frente covidiano

Hoy es el día de tanta y tanta gente que ojalá no lo olvidemos mañana, cuando ese mañana nos toque en una sala de espera, en una camilla, en una habitación o en vísperas de unas autonómicas. 

OPINIÓN | ¿Seguro que es el día de la enfermería?
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