Soraya Romero, la mujer de 35 años que fue tiroteada en Verín por su expareja, ha abandonado la UCI del hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo esta mañana, a las 11:00 horas, para continuar su recuperación en planta. Esta noticia supone un alivio y un rayo de esperanza en un suceso que puso de manifiesto, una vez más, la cruda realidad de la violencia machista.
Los hechos se remontan al pasado domingo 1 de mayo, cuando la mujer fue agredida con arma de fuego en el barrio del Primero de Mayo tras una acalorada discusión con su expareja. La víctima sufrió dos impactos de bala, uno en una mano y otro en el pecho, que le provocó un neumotórax. Fue intervenida de urgencia en el Hospital de Verín antes de ser trasladada a la unidad de cirugía torácica de Vigo.
El agresor, exmarido y padre de los tres hijos de Soraya, quien ya tenía una orden de alejamiento, se entregó a las autoridades horas después del ataque, tras una intensa búsqueda.
Este suceso, que pudo haber tenido un desenlace fatal, ha generado una gran conmoción en Verín, poniendo en evidencia la urgencia de la lucha contra la violencia de género y la protección de las víctimas. La recuperación de Soraya es ahora la prioridad y un símbolo de resistencia.



