Domingo. 03.03.2024
Nótese el entusiasmo con el que aplaudía Jiménez al electo presidente del PP ourensano, en aquel enero de 2010.
Nótese el entusiasmo con el que aplaudía Jiménez al electo presidente del PP ourensano, en aquel enero de 2010.

Sí, estamos en Entroido y parece que nada importa más allá de la fiesta. Pero, ejerciendo de un verdadero maestro agorero, que sepáis que se acaba. Que en poco más de 96 horas vuelve todo a la normalidad, eso sí, con una mayor concentración de ácido úrico por metro cuadrado, ya sea en sangre vía cocido, o en las calles vía micciones. 

A nadie semeja importarle, en estos días, el futuro más inmediato y cercano en términos geográficos. Pero lo cierto es que en estas horas se están cociendo a fuego lento algunas de las futuras corporaciones de la comarca y muchos de los puntos que se tejen -incluso este mismo domingo- pueden dar la puntilla a uno o a más de uno dentro y fuera del Partido Popular. 

Es precisamente esta formación la que está animando el cotarro de lo lindo. En abril fue Francisco Armando Veiga Romero alias "Perico" quien abandonó el Concello do Riós cediendo el bastón de mando a Eva Barrio, quien está demostrando su capacidad, don de gentes y criterio gracias, en gran medida, a su principal jefa de Gabinete: su madre. Se antojaba el único cambio en el mapa comarcal por entonces y resulta que, casi un año después, el panorama comienza a animarse de lo lindo. 

Manuel Cardoso tenía decidido no sumar un mandato más como alcalde, justificado por razones personales perfectamente entendibles. Sin embargo, a juicio de quien suscribe, optó por comunicarlo en el momento menos idóneo, sobre todo porque en frente optaban por mantener un candidato que ya empeoró los resultados del PSdeG en 2019 con respecto a 2015 y al que se le abrió además una vía de agua por la izquierda con el concurso de una mujer formada, reconocida y residente en el rural de Vilardevós.

Pero no. Ese mantra tan manido de que dentro del PP nadie se mueve si quiere salir en la foto, a la vista está, no lo es tanto y puede que en el caso de Vilardevós exista más democracia en su formación local de la que se le supone. 

Baltar, Feijóo y Jiménez, poco antes de los líos post congreso provincial del 2010.
Baltar, Feijóo y Jiménez.

Sin embargo, donde está pendiente que la pescadera despache la última merluza volanta es en el PP verinense. Este diario, no sin cierta ironía, adelantaba en la crónica de la gala de los Cofrades de la D.O. la posibilidad de que su presidenta en funciones -hoy mismo se decidirá o no su continuidad al frente del Consejo Regulador- acabase encabezando la lista del Partido Popular en Verín.

Sin menos ironía que en aquel relato, lo cierto es que esa designación agradaría a partes iguales al actual alcalde y previsible candidato del PSdeG en Verín -Gerardo Seoane-, a su segundo de a bordo -Diego Lourenzo-, al hasta ahora líder de los populares verinenses Juan Manuel Jiménez y al mismísimo Baltar Blanco, quien vería por fin cumplida su vendetta trece años después de la afrenta del tercero aceptando la invitación de Feijóo para desbancar al clan de la Deputación de Ourense -esa maniobra de Jiménez le valió a él un posterior puesto de senador cuando perdió la alcaldía, a la Deputación el coste de más de 700.000 euros en salarios a los más de 100 compromisarios que fichó a dedo Baltar padre y a éste una inhabilitación que llegó cuando ya estaba fuera de la política sacando lustre a su colección de vehículos antiguos-.

Lara Da Silva, presidenta de la Denominación de Origen Monterrei. | FOTO: Jainer Barros.
Lara Da Silva, presidenta de la Denominación de Origen Monterrei, en su gala-mitin del pasado mes de diciembre. | FOTO: Jainer Barros.

Con todo, quizás sea precisamente entre el electorado local popular donde menos cuaja esa opción, convencidos algunos de los consultados de que esa candidatura -la presidida por Lara Da Silva-, empeoraría incluso los resultados de Juan Manuel Jiménez -cuando éste los mejoraba según una encuesta encargada por este diario en el mes de octubre, subiendo un concejal más merced al claro desgaste del bipartito y a algunas de sus notables lagunas en la gestión-. Esgrimen como argumentos la falta de cartel de Da Silva, quien no se prodiga demasiado en la conexión con el pueblo llano, y las disensiones creadas en el seno de la Denominación, donde un "Monaguillo" está intentando "tapiar" su renovación, que podría no darse hoy domingo de Entroido. 

Sea como fuere, cualquiera de ambas opciones, la de su reemplazo o el mantenimiento de Jiménez Morán en un nuevo y último ejercicio de santo sacrificio por las siglas que le han solucionado y bien la vida no se antojan las más idóneas para los intereses de un partido acostumbrado a ganar pero, en los últimos años, fuera de Verín. 

ANÁLISIS | ¡Qué interesante se pone la comarca gracias al PP!