domingo. 19.07.2026
Incontables muestras de reconocimiento al doctor Hermenegildo González

Verín "receta" una calurosa despedida al que fue el médico de "casi todos"

La iglesia parroquial de Verín, al completo en la despedida del galeno verinense. | FOTO: Diario do Támega.
La iglesia parroquial de Verín, al completo en la despedida del galeno verinense. | FOTO: Diario do Támega.

La iglesia parroquial Santa María La Mayor de Verín se quedó este viernes pequeña para despedir al galeno Hermenegildo González Fuentes, más y simplemente conocido como "Don Gildo", aunque toda una institución durante décadas en el ejercicio de la medicina cuando el régimen de la seguridad social no estaba tan instaurado, y también después de él. 

Innumerables han sido las muestras de cariño y afecto recibidas por su familia en las últimas horas, como así quedaron registradas en nuestras redes sociales por muchos de sus pacientes. El tanatorio nuevo La Paz fue un hervidero constante durante el periodo en el que fue velado el doctor. 
 

Todos destacaron su gran bonhomía y dedicación, "capaz de atendernos a cualquier hora, a salir a cualquier urgencia, fuese sábado, domingo o festivo". Fue el primer pediatra de muchas generaciones, entre los que se incluye quien suscribe, también paciente en su tierna infancia de su consultorio y a quien acabó recetando aquel complemento para el crecimiento de sabor tan característico y adictivo: Calcio 20.

Su primer paciente en un quirófano, el abogado Adolfo Taboada Sanz, recordaba con afecto, pese a ser coetáneo del finado médico, como fue el primero al que operó de apendicitis, estando ya Taboada Sanz casado, "con el éxito por todos conocido, porque aquí estoy a mis 92 años", bromeaba. 

Su legado perdurará en cada vida que tocó y en cada paciente que atendió (Luisa Valladares)

Otra de las personas que quiso dedicarle unas palabras fue su compañera en el ejercicio de la medicina, Luisa Valladares: "Ejerció la medicina con ejemplaridad, con una extraordinaria vocación de servicio, y una calidez humana y compromiso como pocos. Fue un compañero leal y generoso, siempre dispuesto a tender una mano. Su legado perdurará en cada vida que tocó y en cada paciente que atendió", añadía. 

La despedida de “Don Gildo” deja en Verín la memoria de una figura profundamente arraigada en la vida local, vinculada a una forma de entender la medicina basada en la proximidad, la responsabilidad y el cuidado hacia las personas.

Verín "receta" una calurosa despedida al que fue el médico de "casi todos"