Sábado. 23.09.2023
Vecinos y comerciantes de la calle Mayor se preparan para una próxima tromba. | FOTO: Xosé Lois Colmenero.
Vecinos y comerciantes de la calle Mayor se preparan para una próxima tromba. | FOTO: Xosé Lois Colmenero.

Un jueves cualquier de estos en los que las previsiones auguran tormentas por la tarde. Son poco más de las doce y media del mediodía. Lejos de estar pendientes de sus negocios, se preparan, cual ritual, a proteger sus establecimientos de la posible tromba de agua: "Aínda que xa non fai falta que chova moito, porque agora, con pouco que chova xa se inunda", afirma una de las vecinas de los últimos números de la calle Mayor. 

Llevan cuatro inundaciones en una semana, nada comparable a lo acontecido años atrás: "Aquí, en Verín, houbo dúas cheas importantes, a de 1962 e a de 2001, que incluso se chegou a falar de voar a ponte polo efecto dique que facía, pero era porque o río desbordara. Agora, estamos na tesitura de que a pouco que chova, temos que prepararnos para contar con medio metro de auga nas casas ou nos locais", dice una de las vecinas del lugar. 

En el número 38 de la calle Mayor, el agua alcanzó los 54 centímetros de altura. | FOTO: Xosé Lois Colmenero.
En el número 38 de la calle Mayor, el agua alcanzó los 54 centímetros de altura. | FOTO: Xosé Lois Colmenero.

En el número 38 de la calle Mayor, con ascensor, la tarea de achique se complica aún más. El hueco del dispositivo la hace todavía más difícil: "Temos que colocar unha bomba para sacar a auga, pero non nos queda más remedio, sempre, que meternos no oco para empapar a pouca auga que quede". No en vano, el agua, en el día de mayor aguacero, llegó a alcanzar los 54 centímetros de altura en el portal de la vivienda. Su propietaria, que prefiere mantener su anonimato, asegura estar ya "moi cansada, isto é insufrible. Podemos entender que unha riada pode anegar baixos e casas, pero non que por catro gotas teñamos que estar sempre en tensión", asegura. 

Llevamos una semana que nuestro único objetivo es estar pendientes de la meteorología y prevenidos para instalar estas placas metálicas que impidan la entrada del agua 

Otra propietaria del lugar, de las de siempre en la calle Mayor, con establecimiento al que también quiere proteger si no desea estar día sí y otro también dando partes a la compañía aseguradora, afirma: "Llevamos una semana que nuestro único objetivo es estar pendientes de la meteorología y prevenidos para instalar esta placas metálicas que impidan la entrada del agua. No podemos vivir con esta tensión". 

Tabiques de quita y pon, sellados en sus extremos, para proteger los establecimientos de la calle Mayor. | FOTO: Xosé Lois Colmenero.
Tabiques de quita y pon, sellados en sus extremos, para proteger los establecimientos de la calle Mayor. | FOTO: Xosé Lois Colmenero.

La dificultad agudiza el ingenio. Y en la calle Mayor saben mucho de eso. Las protecciones metálicas se han diseñado para cada uno de los diferentes anchos del establecimiento y hasta las sellan con silicona o una suerte de espuma que impida filtración alguna. Es la nueva ocupación de un tendero de la calle Mayor: vigilar muy de cerca el hombre del tiempo, armarse de pistola selladora y baldas metálicas y proteger su tienda como si un supuesto alunizaje fuesen a sufrir. 

Reforma de la Plaza del Rey

El alcalde, Gerardo Seoane, recibió recientemente a una representación de los vecinos y comerciantes en su despacho municipal. Les explicó que en el mes de septiembre, previsiblemente, comenzará la reforma de la Plaza del Rey, que incluirá un tanque de tormentas, esto es, un enorme depósito subterráneo creado para almacenar las primeras aguas de lluvia, que son las más contaminantes porque arrastran toda la suciedad acumulada en las calles y en el asfalto, y regular su paso hacia la depuradora.

El de la calle Mayor tendrá también la envergadura necesaria para eliminar, o cuando menos reducir al máximo, el problema que sufren los vecinos de esa calle verinense. Pero, "¿y mientras tanto? Nos quedan todavía seguro muchas tormentas que sufrir hasta que la obra pueda estar terminada. Necesitamos una solución rápida, aunque sea temporal. No podemos más". 

Mientras esa solución no llega, temporal o no, no les quedará otra que seguir con su rutina diaria: parte meteorológico, algún rezo los creyentes y recurrir a familiares y vecinos para instalar, lo antes posible, las protecciones de sus negocios, que impidan pérdidas de miles de euros. 

NOTICIAS VERÍN | Vecinos y comerciantes de la rúa Maior: "Nada que chova xa se inunda"
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