lunes. 15.04.2024
Don Jorge Sulleiro. | FOTO: JMJ Verín.
Don Jorge Sulleiro. | FOTO: JMJ Verín.

A los 94 años y tras una larga vida al servicio de la Iglesia Católica, ayer 9 de agosto de 2022, nos dejó el párroco de nuestra vida: Don Jorge Sulleiro. Él bautizó, impartió la Primera Comunión, la Confirmación, el Matrimonio, la Extrema Unción y hasta el Funeral a varias generaciones de verinenses.

Don Jorge había nacido en Ourantes-Punxín en abril de 1928. Estudió en el Seminario Mayor de Ourense y se ordenó sacerdote en 1955. Fue formador del Seminario hasta que en 1962 se le pidió que asumiese la Parroquia de Santa María la Mayor de Verín, donde ya se quedó para siempre, hasta que la enfermedad le impidió regirla en plenitud de facultades.

Aparentemente adusto y serio era en cambio en la intimidad un hombre muy dulce y sensible. Profundamente espiritual y cultísimo (licenciado en Historia por la Universidad de Salamanca). Fue profesor de Religión en el Instituto Taboada Chivite, en tiempos en los que tuvo que sufrir los sinsabores de algunos adolescentes que no sabían valorar la categoría intelectual de quien les impartía una asignatura de valores y conocimientos tan necesarios para una trayectoria vital.

Formaba un tándem formidable con su hermano y compañero, Don Manuel Sulleiro. Entre los dos fueron artífices de una de las grandes obras de la parroquia, el Movimiento Junior. Niños de varias generaciones recordamos con cariño aquellos campamentos del Junior donde aprendimos a convivir en una especie de “comunismo apostólico” en el que todos éramos iguales independientemente de clases sociales y todo lo compartíamos. Cuántos niños de Verín vieron el mar por primera vez gracias a esta iniciativa y tuvieron vacaciones en la playa...Yo puedo contar que en mi primer campamento vi una bandera gallega por primera vez en un lugar preeminente. Gracias al Junior se revitalizó la fiesta de los Maios en Verín y se recuperaron muchas actividades que se habían perdido en la noche de los tiempos.

Don Jorge fue también el artífice de la restauración de una de las dos torres de la Iglesia Parroquial. Recuerdo a los canteros durante muchos meses picando la piedra en el atrio de la iglesia, lugar en el que jugábamos los niños sin que nunca recibiésemos el mas mínimo reproche a pesar del jolgorio que montábamos.

No quería terminar esta breve reseña de un hombre irrepetible sin contar su faceta caritativa. Llevaba en su frente marcada a fuego la máxima del Evangelio de San Mateo: “Que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha”. ¡Qué gran labor callada, en silencio, sin publicidad...la realizada por Don Jorge en Cáritas! ¿Quién no recuerda la Tómbola de Caridad en el Lázaro? Don Jorge atendía a muchas familias sin recursos sin contárselo a nadie. Que es como lo hace alguien con valores de verdad.

Descanse en Paz, nuestro párroco emérito Don Jorge. Verín no lo olvidará.

OBITUARIO | Don Jorge, nuestro párroco