Mércores. 05.10.2022
La lluvia arrastra los restos calcinados del incendio de Verín: | FOTO: ©Greenpeace/Pedro Armestre.
La lluvia arrastra la ceniza del incendio de Verín: | FOTO: ©Greenpeace/Pedro Armestre.

Los graves incendios ocurridos este verano en la comarca pueden traer consigo más repercusiones negativas, además de la destrucción de la masa forestal. La organización ecologista Greenpeace ha observado los efectos que la lluvia ya ha ocasionando en Verín, después del fatídico #IFVerínVerín del 3 de agosto en el que se calcinaron 1.000 hectáreas.

La precipitaciones de la última semana ocasionaron la aparición del conocido como "chapapote de monte", una mezcla del agua y las cenizas que puede terminar por contaminar los ríos. En los incendios forestales seguimos perdiendo incluso después de las llamas, y es fundamental no solo la extinción del fuego, sino el seguimiento de las zonas incendiadas. Tras el paso de las llamas, se ponen en peligro los recursos hídricos por el arrastre de cenizas", destaca Mónica Parrilla, ingeniera forestal de Greenpeace.

Desde Greenpeace piden medidas "urgentes" para paliar estos posibles efectos en las más de 300.000 hectáreas que se calcinaron en los últimos meses con 54 grandes incendios en el país, los peores datos en décadas. La organización recomienda cinco acciones para evitar que la ceniza llegue a contaminar las aguas.

 

Una de ellas es crear pequeños diques perpendiculares a la pendiente en laderas muy empinadas para evitar pérdida de suelo y frenar los arrastres de agua. El objetivo es retener el suelo poniendo obstáculos a la circulación del agua en las laderas y así impedir la formación de regueros o socavones. Otra es llevar a cabo construcciones provisionales en arroyos, ríos y lagunas para evitar que los sedimentos y cenizas lleguen para contaminen los cursos de agua y afecten a la vida piscícola.

Greenpeace también recomienda sacar la madera quemada para evitar riesgo de plagas y enfermedades. Además, señalan que es importante hacerlo sin arrastrarla para seguir con el objetivo fundamental de evitar erosionar el suelo. Las dos acciones restantes se basan en dar tiempo a los ecosistemas forestales para ver su capacidad de regeneración y aguardar por el momento de repoblar, según cómo evolucione la superficie quemada, para poder actuar de forma acorde a las necesidades de la zona.

Parrilla asegura que "urge una estrategia nacional que gestione el territorio hacia masas forestales menos vulnerables al fuego para prevenir procesos erosivos que agravan la desertificación y ponen en peligro un recurso tan escaso y valioso como el agua".

La ceniza ha sido arrastrada por el agua de las lluvias de los últimos días en Verín. | FOTO: ©Greenpeace/Pedro Armestre.
La ceniza ha sido arrastrada por la lluvia originando el conocido como "chapapote de monte". | FOTO: ©Greenpeace/Pedro Armestre.

NOTICIAS VERÍN | Las lluvias aumentan el riesgo de contaminación del agua en zonas...
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