Por muy acostumbrados que estemos en esta redacción a contar casos de salvaje e injustificado maltrato animal, no dejamos nunca de sorprendernos de algunos viles actos criminales protagonizados por congéneres que posiblemente acaben leyendo el resultado de su "hazaña".
El colectivo "Miquiños", surgido tras la retirada de Pro Animales de su actividad diaria, intentó este miércoles, pasadas las 21:00 horas, recuperar sin éxito a un gato de las lesiones que le provocaron tres disparos de escopeta de balines, dos de ellos prácticamente a bocajarro y en la nuca.
El primero, como así nos relata una de sus integrantes y enfermera de profesión, Antía Parada, le dejó con lesiones que "le causaron una tetraplejia, pero es que los otros dos, como así nos confirmó la veterinaria que aún lo pudo atender con vida, estaban realizados a muy poca distancia y en la nuca, con la clara intención de rematarlo".
Así de crudo lo relata esta joven, que acudió rápidamente en cuanto recibió la llamada de auxilio de una de las alimentadoras, que todos los días proveen de nutrientes a los gatos de las diferentes colonias de la villa.
Hechos denunciados
Antía Parada confirmó que interpondrán ante las autoridades la oportuna denuncia -"contamos con uno de los balines que perforaron el cuerpo del pequeño"- para dar con el paradero del responsable de tan deleznable acción. Y reflexiona: "Todavía me cuesta creer que haya personas capaces de atacar a un ser tan indefenso como este gato, que era extraordinariamente manso, y que seguro se acercó a su agresor porque pensaba que iba a proporcionarle alimento. Deberíamos avergonzarnos, como colectivo y sociedad, de ser protagonistas de hechos tan despreciables", concluye Antía.
