Un año más, el nombre de nuestra tierra resonó en la Semana de la Moda de Madrid gracias a la maestría de nuestro vecino Roberto Verino. Con una propuesta que nos transporta al pasado para proyectar el futuro, el diseñador se ha inspirado en su propia historia para crear su colección Otoño Invierno 2025, un homenaje al espíritu inconformista de los años noventa. Es una moda depurada, con carácter, que combina minimalismo y rebeldía, demostrando que el estilo verdadero, como el de nuestro paisano, nace del interior.
La nueva colección, presentada bajo el concepto UNDRESSED, es más que un conjunto de prendas; es una declaración de principios que reivindica la autenticidad y la belleza sin artificio y la luz interior como motor de estilo. "Hoy más que nunca hay que mirar dentro. La verdadera elegancia viene de ahí, de esa luz propia que no necesita artificios. Esa es la moda que me interesa", explica Roberto Verino, quien insiste en la importancia de "mirar dentro" para "revelar la esencia más pura".
Las piezas clave giran en torno a una sastrería reinventada: chaquetas de corte masculino, abrigos que envuelven con suavidad y prendas funcionales que se adaptan a la vida urbana. La paleta de colores, con marrones cálidos, verdes y burdeos, se fusiona con tejidos como la lana fría y la napa, seleccionados con el rigor artesanal que caracteriza a Roberto Verino. Una propuesta que combina sastrería relajada, formas limpias y tejidos que reconectan con lo esencial. Todo con la sobriedad refinada que caracteriza el estilo Verino.
La presentación de la colección se convertía en una experiencia sensorial completa de la mano del diseñador. Roberto Verino escogió un edificio señorial en vez de las tradicionales pasarelas para dar a conocer las piezas claves de su colección Otoño Invierno 2025 en un formato estático con una narrativa visual elegante, coherente y profundamente cosmopolita. Allí se dieron cita personalidades del mundo de la moda, la cultura y el periodismo para descubrir un universo que va más allá de la prendas.
