La Feria del Vino de Monterrei ha cerrado su XVIII edición con cifras históricas que superan todas las previsiones. Durante los tres días del evento se han vendido más de 35.000 degustaciones, además de un notable número de botellas, consolidando la cita como uno de los grandes referentes enogastronómicos de Galicia.
“El éxito no se mide solo en el volumen de degustaciones, sino también en las botellas vendidas, que muestran cómo grupos de amigos y familias acuden cada año a disfrutar de la feria”, subrayó el presidente del Consello Regulador, Manuel Vázquez.
Uno de los datos más significativos ha sido el incremento de público joven, lo que refleja un creciente interés de este sector por acercarse al mundo del vino. También se ha detectado una mayor afluencia de visitantes procedentes del norte de Portugal, además de turistas de diferentes puntos de España que aprovecharon la feria en pleno verano.
Las catas programadas colgaron el cartel de completo, con listas de espera incluidas, al igual que las actividades pensadas para el público infantil. “Este año incluso hubo gente que se quedó sin plaza, lo que demuestra la gran demanda existente”, apuntó Vázquez. El presidente también destacó la diversidad gastronómica de los stands presentes, muy valorada por los asistentes como complemento perfecto para los vinos de Monterrei.
Desde el Consello Regulador se quiso agradecer la implicación de las bodegas, la colaboración del Concello de Verín y el trabajo de operarios, Protección Civil, Policía Local y Guardia Civil, fundamentales para hacer posible el evento.
