La Asociación de Empresarias y Empresarios de Verín (AEVER) inicia nueva etapa. Tras una década bajo la dirección de Santos Álvarez y José Ángel Rodicio, la entidad renueva su estructura con una nueva junta.
La ya presidenta de la Asociación de Empresarias y Empresarios de Verín (AEVER), Esther Gómez, acaba de asumir un reto que —reconoce— no esperaba. Lo hizo animada por la necesidad urgente de evitar que el colectivo desapareciera por falta de relevo. Con un equipo renovado, mayoritariamente femenino y con perfiles muy diversos, inicia una etapa marcada por la continuidad, pero también por nuevas ideas para dinamizar el comercio local.
Gómez Álvarez, la pequeña de las dos hermanas que, en la tercera generación, asumen el negocio familiar, es ingeniera técnica agrícola, y posee dos másteres. Uno en Calidad y Medio Ambiente, y un segundo mucho más especializado en su actividad profesional y empresarial: Gemología. Nacida en 1983, lleva cinco años al frente de la nueva tienda de Pato Joyeros en la calle Mayor de Verín, con su hermana Victoria Eugenia como fiel escudera.
Nos gustaría saber por qué ha decidido asumir el reto de presidir la asociación de empresarias y empresarios de Verín.
«La primera motivación fue que se nos planteaba la posibilidad de que la asociación se disolviera si no encontrábamos relevo. Esperaba que surgiera otra candidatura, pero cuando encontré el apoyo de la mayoría de quienes estaban allí, no me resistí mucho.
Ahora me alegro de la decisión, aunque en algún momento impone. Creo que hemos formado un buen equipo, multidisciplinar y con muchas ganas de trabajar y hacer grandes cosas».
La foto de familia parece toda una declaración de intenciones: solamente dos hombres.
«No fue intencionado. Las mujeres representan más de la mitad de las responsables de negocios en la zona y suelen ser mayoría en las reuniones, por lo que no es extraño que también lo sean en la junta directiva».
La figura del gerente del colectivo es especialmente importante. ¿Por qué han optado por Lucía Aparicio? ¿Qué cualidades han apreciado en ella?
«La gerencia es quien está al pie del cañón. Lucía nos parecía la candidata perfecta porque ya había colaborado con la asociación y conocía su funcionamiento. Estamos seguras de que estará a la altura. Durante el proceso vimos perfiles muy buenos con los que incluso podríamos colaborar en el futuro. Fue una selección difícil porque en Verín hay una gran cantera».
Lleva cinco años en la primera línea de un negocio familiar de varias generaciones. ¿Cómo ha sido esa experiencia durante su primer lustro?
«Dura, emocionante, divertida… Llevar un negocio es vivir una montaña rusa: hay días en los que saltas de la cama con ganas de trabajar y otros en los que cerrarías. Pero ha sido una de las mejores decisiones de mi vida.
El feedback de la gente te arropa y te hace sentir agradecida. Hace una semana cumplimos cinco años y esperamos cumplir muchos más».
Defina en pocas palabras la salud del comercio local en Verín.
«Tiene un gran potencial. La competencia es dura, pero el comercio local tiene una estructura sólida basada en la cercanía y la confianza. Damos vida a los pueblos, asesoramos, resolvemos problemas y muchas veces ejercemos casi de psicólogos. Muchos clientes que vienen en vacaciones valoran nuestra cercanía frente a la frialdad de las grandes superficies. Además, muchos negocios han evolucionado y encontrado su nicho online. Nosotras mismas hemos enviado pedidos por toda España e incluso al extranjero.
Aun así, vivimos tiempos complicados en los que necesitamos una red de apoyo que nos ayude a estar al día en novedades legales, tecnológicas… Ese es uno de los papeles fundamentales de la asociación».
En la presentación se habló de continuidad, pero también de nuevas ideas. ¿Puede avanzarnos algún proyecto de dinamización en el que estén trabajando?
«Como dijimos, no podemos abandonar las actividades que funcionan, pero vamos a añadir más. Estamos trabajando en nuevas propuestas, aunque aún es pronto para detallarlas».
¿Cree que parte de la dinamización del comercio local pasaría por una modificación o flexibilización de los horarios de apertura?
«Es un tema para un debate largo y que todavía no hemos abierto».
¿Se plantea un periodo máximo de presidencia?
«Las ideas y las energías se acaban y hay que dejar paso. Cuando vea que ya no puedo aportar más, me apartaré».
