Venres. 19.08.2022
Pleno Verín 10 de marzo de 2021
Jiménez Morán, de espaldas, con Diego Lourenzo, Gerardo Seoane y Rosario Rodríguez, en el pleno de hoy. | FOTO: Xosé Lois Colmenero.

Ni una. El Partido Popular no respaldó, con su voto, ninguno de los puntos que el grupo de Gobierno municipal llevaba al pleno ordinario de este mes de marzo. Todos salieron adelante con el voto favorable de los presentes del bando gubernamental. Así, y por esto de no extendernos -para deleite por si se aburren enlazamos el vídeo íntegro de la sesión-, quedaron aprobados, entre otros acuerdos, la solicitud de cesión de las dos vías todavía autonómicas que atraviesan la villa, la definitiva resolución del convenio con Medio Rural en la plaza de abastos y alguna que otra de las alegaciones tenidas en cuenta por secretaría, intervención y el propio equipo que se encarga de gestionar los recursos municipales. 

El primero de los puntos, de aprobación definitiva del presupuesto del 2021, permitió a Jiménez sacar una vez más sus mantras del gasto desbocado, la "situación financiera que vive este ayuntamiento, la falta de dotación presupuestaria en algunas de las partidas" y, la resultante de todas ellas -ya saben, lo de la suma de vectores-, la de responsabilizar al bipartido del éxodo juvenil.

 

Los padres de todos los males

Según el portavoz popular, una vez concluya el periodo en el que a Verín le ha tocado sufrir la gestión del binomio Seoane-Lourenzo, la villa, el municipio y hasta la propia plaza del Concello serán un erial que tendrá por únicos responsables los primeros, y no los fructíferos casi veinte años de la gestión del segundo. Con todo, y antes de su discurso, Jiménez logró que le fuesen atendidas algunas de sus peticiones en lo que al capítulo de presupuestos se refiere. Así, el grupo de Gobierno revisó al alza partidas que no estaban suficientemente dotadas a juicio del popular o tomó buena nota de la necesidad de activar el plan de tesorería municipal y de meterle mano a la negociación colectiva para adecuar la relación de puestos de trabajo a la realidad actual y así satisfacer convenientemente los capítulos de gasto de personal incluidos en los presupuestos, presentes y futuros. 

Buen rollo, o al menos lo aparentaban. Aunque era evidente que el cariz se tornaría algo más agrio cuando comenzasen a debatir los dos últimos puntos del orden del día. El primero, el del desalojo de la plaza de abastos. Ya saben, allí estaba -y todavía está- la oficina de Extensión Agraria, merced a la gestión del Jiménez, veinte años atrás, cuando la Xunta financió la remodelación del edificio para ubicar a un puñado de funcionarios. Olvidó el popular atender los requerimientos de la Administración autonómica y legalizar el inmueble para que el Concello no pudiese ahora recuperarlo. Hasta el propio Consello de Contas le dio un buen pescozón al anterior alcalde poniendo en solfa su gestión en este particular. 

Museo por oficina de Extensión Agraria

Dicen las malas lenguas que Jiménez, próximo como todos saben a la orden Mercedaria y a sus agrupaciones musicales de antaño, empujó en sus gestores para que remitiesen al Concello de Verín la atenta misiva en la que les invitan a retirar los bártulos del museo. Y, como si de una pieza de dominó más se tratase, resulta que para recolocar todo los objetos recopilados en el claustro mercedario, Gerardo decide ubicar el museo en la segunda de las plantas de la plaza de abastos para así no retirar el flujo de turistas del casco viejo

Ahora que ya todos ustedes están puestos en situación, al lío del pleno, que es en lo que estábamos: Jiménez, que si le parece "una decisión que perjudica los intereses de todos los comerciantes del casco viejo porque ellos fueron los que en su día y siendo yo alcalde pidieron que se potenciase la zona", y de muy mal gusto "actuar así sin la oportuna colaboración desalojando a los funcionarios de la oficina de Extensión Agraria que mayor actividad tiene de toda la comunidad". 

Gerardo, el alcalde, que no se bajaba de la burra: "En el 2015 ofrecimos ya nuestra colaboración para el traslado de las dependencias cuando quisimos construir el centro de día de Verín en las dos plantas. No pueden decir que no lo sabían y que no estábamos dispuestos a colaborar en su traslado. Nuestra decisión es firme y el plazo que hoy se acuerda es improrrogable", concluyó. 

¿Operatividad o despilfarro en la cesión viaria?

Más de la Xunta y de las interacciones entre administraciones, porque el pleno debatía la solicitud de cesión por parte de la primera de dos vías que entran en el término municipal, la carretera de Laza (OU - 113) y la de Vilardevós (OU - 310). Una vez más, fuego cruzado. El grupo de Gobierno justifica la solicitud en la operatividad: "Las normas de la Agencia Galega de Infraestruturas para carreteras no son las mismas que para otro tipo de superficies, y a veces penalizan los intereses de todos nuestros vecinos. Además, en el caso de la carretera de Laza, la Xunta únicamente es titular de los metros de los dos carriles centrales, el resto es de titularidad municipal porque nosotros, cuando se pavimentó recientemente, tuvimos que pagarle la diferencia", explicaba el regidor al plenario. 

Lo único que va a conseguir es que si antes era el Ministerio el que mantenía esas calzadas, ahora lo será el Concello (Jiménez, criticando la decisión de solicitar la cesión al municipio de las carreteras de Vilardevós y Laza en su tramo urbano)

Jiménez agarró su alcachofa y mantuvo el discurso perenne de sus ya seis años de oposición por la voluntad popular de otros: "Vuelve a ser una falta total de responsabilidad. Lo único que va a conseguir es que si antes era el Ministerio el que mantenía esas calzadas, ahora lo será el Concello. Y, para muestra, los 33.000 euros que todos los verinenses nos gastamos en los baches de la avenida de Portugal", aseguró. 

Pleno Verín 10 de marzo de 2021La pequeña cámara que nos permite repasar una y otra vez lo acontecido para deleitarnos. | FOTO: Xosé Lois Colmenero. 

La secretaria olía a humo

Fue justo en ese momento cuando la secretaria de ambos comenzó a oler a humo, el que comenzaba a brotar de los pabellones auditivos del regidor. "Lea bien la factura -en la lengua de Castelao-, porque no se gastó ese importe, que fue muchísimo menos", le dijo al popular el primer edil de la Corporación. "¿Me va a enseñar usted a mí a leer facturas?, hasta ahí llego", respondió el exalcalde. Acababa de prenderse la mecha que remataría con la paciencia del director de orquesta esta mañana en la Casa da Cultura de Verín. 

Sin más asuntos que tratar, Jiménez Morán intentó someter a debate una moción de urgencia que, pese a haberse tratado en las comisiones informativas previas, no mantenía la forma adecuada para que se incluyese como tal en la sesión. Aún así, lo intentó. Saben ustedes que antes de debatirla, debería aprobarse su urgencia, siempre que esta estuviese debidamente acreditada. Y fue ahí en esa justificación, donde la paciencia del regidor decidió evaporarse. El portavoz de la oposición, más que justificar la urgencia del texto, leía ya el hilo conductor de la misma: "Estás mareando la perdiz, vamos a votar la urgencia", le dijo al popular, que seguía, en sus cuatro, de continuar leyendo. "Nos estás tomando el pelo, tú a todo el mundo", mandoble del regidor poco antes de quitarle la palabra al portavoz del PP, que intentó, sin el éxito ya conocido, llevar adelante una moción de apoyo al sector de la hostelería en la que ya trabajaba, con hace justamente un año, el equipo de Gobierno municipal.

CRÓNICA | El pelo, la perdiz, Gerardo y Jiménez
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