Los primeros movimientos de tierra y la construcción de una nave de servicios en San Lorenzo de Pentes marcan el arranque visible del proyecto minero que la filial gallega Tungsten San Juan, perteneciente a Eurobattery Minerals, está desarrollando en A Gudiña. La compañía ha habilitado un correo electrónico específico (empleo@tungsten-sanjuan.com) para canalizar las solicitudes de empleo, tras comenzar a recibir los primeros currículos de vecinos interesados en trabajar en la explotación a cielo abierto.
El proyecto cuenta con reservas probadas de unas 60.000 toneladas de wolframio y una ley media del 1,3 % de WO₃, lo que sitúa al yacimiento entre los más destacados de Europa por calidad del recurso. El wolframio, también conocido como tungsteno, es un mineral estratégico por su uso en la industria tecnológica, la automoción y la transición energética.
Según las previsiones de la empresa, la mina generará un fuerte impacto económico en la comarca, tanto por el empleo directo como por el efecto multiplicador en sectores de servicios, transporte, mantenimiento, ingeniería o logística. Estudios de organismos internacionales como el International Council on Mining and Metals (ICMM) y Euromines estiman que cada puesto de trabajo directo en minería crea entre dos y cuatro empleos indirectos.
Además, la minería suele ofrecer salarios por encima de la media nacional, lo que refuerza su potencial para dinamizar el entorno. En una comarca marcada por la falta de industria y el envejecimiento poblacional, la llegada de esta explotación representa una oportunidad de diversificación económica.
Compromiso con el entorno
Eurobattery Minerals asegura que priorizará la contratación de empresas y proveedores locales para favorecer el desarrollo del territorio y reducir la huella ambiental del proyecto. Los primeros trabajos han sido adjudicados a compañías ourensanas con experiencia en el sector.
La compañía también ha puesto en marcha un programa de seguimiento arqueológico para garantizar la protección del patrimonio cultural, así como medidas de colaboración con la comunidad local de montes, propietaria de los terrenos. Entre las iniciativas previstas figuran la cesión de maquinaria para la prevención de incendios, la apertura de pistas ganaderas y la cooperación con apicultores locales para fomentar la biodiversidad.
Asimismo, la empresa mantiene conversaciones con la Cruz Vermella de A Gudiña y con colectivos vecinales para estudiar proyectos conjuntos en materia energética y social.
Una década de tramitaciones
La puesta en marcha de la mina culmina diez años de trabajo técnico y administrativo. La Xunta de Galicia autorizó en 2017 la transmisión de los derechos mineros a Tungsten San Juan, que desde entonces ha invertido cerca de dos millones de euros en estudios geológicos, accesos, instalaciones auxiliares y maquinaria.
En julio de 2023, la Dirección Xeral de Planificación Enerxética e Minas concedió la licencia para construir la planta de tratamiento, último paso antes del inicio de la explotación plena.
Perspectiva futura
Con esta iniciativa, A Gudiña se prepara para acoger una de las minas más relevantes del noroeste español. Si se cumplen las previsiones, el proyecto no solo generará empleo, sino que también podría marcar un punto de inflexión en la recuperación económica de la comarca y servir como modelo de minería responsable en Galicia.
