La empresa sueca Eurobattery Minerals ha anunciado una revisión al alza de los recursos estimados en la mina de Pentes (A Gudiña), tras una nueva fase de análisis geológico y de sondeos. Los resultados apuntan a la existencia de 960.000 unidades de tonelada métrica (MTU) de trióxido de wolframio (WO₃), la unidad estándar en el comercio internacional del mineral. Esta cifra multiplica por más de quince las previsiones iniciales, que apenas alcanzaban las 60.000 toneladas probadas en una pequeña área de dos hectáreas.
El wolframio, también conocido como tungsteno, es un metal esencial en la fabricación de componentes para la movilidad eléctrica, la electrónica avanzada, la industria aeroespacial y la defensa. Su elevada densidad y resistencia lo convierten en un material estratégico para la transición energética y la autonomía industrial europea, un objetivo que Bruselas ha reforzado ante la creciente dependencia de China, responsable de más del 75 % de la producción mundial.
El valor de mercado del wolframio ha experimentado una fuerte subida en 2025, con incrementos de hasta el 44 % entre enero y agosto, según la China Tungsten Industry Association. Esta escalada se debe, en parte, a las restricciones de exportación impuestas por Pekín y al aumento de la demanda en sectores tecnológicos. En este contexto, la mina gallega podría convertirse en un activo clave para reducir la vulnerabilidad europea en el suministro de materias primas críticas.
La compañía subraya además la alta calidad del mineral, con una ley media superior al 1 % de WO₃, un valor poco común en este tipo de explotaciones. “Estamos ante una de las mayores concentraciones de wolframio de la península y, potencialmente, de Europa”, explicó Roberto García Martínez, CEO de Eurobattery Minerals. Según el directivo, los resultados preliminares sitúan a Pentes como “un proyecto llamado a jugar un papel clave en la seguridad de abastecimiento del continente”.
El impacto económico no se limita al valor del mineral. Eurobattery calcula que la explotación generará más de 130 empleos directos e indirectos, además de dinamizar el tejido empresarial local mediante la contratación de proveedores y servicios gallegos. La empresa mantiene abierta una bolsa de empleo (empleo@tungsten-sanjuan.com) para priorizar la incorporación de trabajadores del entorno. Esta política, aseguran, busca fijar población y diversificar la economía de la comarca, tradicionalmente afectada por el despoblamiento rural.
El proyecto se enmarca dentro del creciente interés europeo por recuperar la minería sostenible y responsable, especialmente en el ámbito de los minerales críticos necesarios para la fabricación de baterías, chips y tecnologías limpias. España, junto con Portugal y Finlandia, figura entre los países con mayor potencial para liderar esta nueva ola extractiva en el continente.
