El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, acompañará este lunes al presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, en una visita a A Gudiña en la que se anunciarán nuevas frecuencias del AVE en la estación Porta de Galicia, una infraestructura clave para la conexión ferroviaria del interior de la provincia de Ourense.
El anuncio llega tras meses de polémica por la reorganización de los servicios ferroviarios en la línea de alta velocidad, que supuso la supresión de paradas y cambios en los horarios habituales. Desde el pasado mes de junio, los usuarios de A Gudiña vieron reducidas sus opciones de viaje, especialmente en las primeras horas del día, lo que limitó la posibilidad de desplazarse a Madrid en jornada completa.
Esta situación provocó una importante respuesta social en la comarca. Durante el verano, miles de personas participaron en protestas en A Gudiña para reclamar la recuperación de las frecuencias del AVE y denunciar la pérdida de servicios en el medio rural. Las movilizaciones se convirtieron en una de las mayores registradas en la zona en defensa del transporte ferroviario.
Las protestas estuvieron impulsadas por colectivos como la plataforma Dereito ao Tren, que alertaron del impacto de estos recortes en la vida diaria de los vecinos, especialmente en el acceso a servicios sanitarios, administrativos o laborales fuera de la comarca.
El conflicto también tuvo un marcado componente político. El Ministerio de Transportes, dirigido por Óscar Puente, defendió la reorganización del servicio argumentando mejoras globales en tiempos de viaje y número de plazas, mientras que distintos sectores criticaron que estas decisiones priorizan los grandes núcleos urbanos frente al medio rural.
En este contexto, el propio Óscar Puente anunció a comienzos de año la recuperación del tren matinal en A Gudiña “en las próximas semanas”, una promesa que generó expectativas entre los usuarios afectados.
Sin embargo, en las últimas semanas se han producido críticas por la falta de concreción en el cumplimiento de estos compromisos, con reclamaciones para recuperar la totalidad de las frecuencias previas.
La visita institucional prevista para este lunes se interpreta así como un nuevo paso en la evolución del conflicto ferroviario en A Gudiña, donde la ciudadanía mantiene la expectativa de que se concreten mejoras reales en el servicio de alta velocidad.
