sábado. 15.06.2024
Verín

FOTOGALERÍA | Pero... ¡Qué bien os (nos) sientan los 50!

Eran veintidós, tantos como imágenes acompañamos en esta galería. No estaban todos los que eran, el resto, más de la mitad, quiso perdérselo y, seguramente, ahora se estarán lamentando por ello. 

 

A veces, la vida regala momentos que te devuelven a lo mejor de la infancia (o peor, porque hubo quien recordaba con milimétrica precisión los agravios y desprecios públicos de un docente de segundo apellido vasco). Y este sábado 25, entrada la noche y después de una parada previa en "A Morriña" del siempre gentil Fran; fue uno de ellos. 

 

Verín ha parido promociones de ilustres y mejores personas. La que ayer conmemoraba los 50 años de vida y coincidieron todos repartidos entre los A y B de las monjas, no lo es menos. Repasando, en una esquinita del Brasil estaban, desde varios informáticos a una doctora -sigue Sola-, tres enfermeras, una veterinaria -por seguir con esto de la rama sanitaria-, una psicopedagoga o una educadora social. Buena parte de ellas pasaron antes por las manos de una esteticien, como una funcionaria pública adscrita a Educación, otra de Hacienda, la que "mueve" el cotarro tecnológico de los Hijos de Rivera y dos administrativas -una de ellas no conoce la vergüenza y mucho menos la artritis-.

 

No faltaron representantes de la autoridad: de la local -y buen catador- o del benemérito instituto. Cerraban el plantel un empresario de pompas fúnebres, otro que halló en la bicicleta -de madera- la mejor forma para salvarse la vida y no tener canas, y hasta un editor de dos diarios digitales que comienzan a hacerle mucha sombra al que se creía exclusivamente ourensano desde 1910.

 

Tenían de invitado a un empleador que lleva haciendo felices a miles de niños con sus hinchables y, presidiendo, además de la D.O. desde hace poco más de un año, al hipotético heredero de una farmacia que acabó de institutor en el centro en el que nuestras vidas se unieron -si cantase sería portada por su porte de la SuperPop y editarían desplegables talla natural con vaquero ceñido para encuadernar las primeras carpetas del instituto-.

 

El Brasil siempre es garantía de triunfo. Antes de los chupitos y después de las fotos, dieron cuenta de ensaladas -volantes-, vieiras al horno, langostinos a la plancha y exquisita carne o bacalao. Regaron con Ladairo antes del postre dulce y algunos comprobaron, por sorpresa, como bajo una menuda estructura anatómica se esconde un saque que a otros nos recluiría en una habitación sin salida por la puerta principal del diámetro adquirido. 

 

De los 22, 18 llevaban a gala aquello de haber traído al mundo nuevos cotizantes. Los otros cuatro escuchaban resignados. Sí participaron todos del siempre habitual repaso a las vidas de unos, otros, ausentes y profesores. Descubrimos entonces, por vía interna, como una de las institutrices más severas y musicales, tuvo, en su día y así manifestó públicamente, cierta predilección por un apuesto mozalbete alumno. No vive para desdecirnos. 

 

Se repasaron amores intensos nunca confesados e intentaron poner en marcha sin éxito una mesa de mezclas prehistórica. 

 

De allí, tardaron mucho más en decidir el próximo destino que en llegar a él. Por mediación del de las pompas, acabaron en el lúgubre espacio donde ahora se reconcentra la movida Niton's. Perrearon a destajo -algunas-. Otras lo intentaron. Descubrimos que los hay que presumen y no se aminan y otros por los que no darías un duro bailando y acaban llevándose a dos de las tres más guerreras al centro de la pista.

 

Destacó un par entre todas, y una más sobre la otra. Se contorsionaba tanto que no haber pasado toda la mañana de domingo a base de Enantyum y Flogoprofen solamente pueden explicarlo dos razones: o es la viva reencarnación de la Paloma de Emilio Aragón -toda ella de goma- o se hinchó a colágeno en su infancia -su padre era pescadero-.

El resto -de ellas- se movía intentando, sin conseguirlo del todo, seguirles el ritmo. Y, a la gran mayoría de ellos, les faltaban vasos de tubo y barra para acodar el brazo. 

Los más carrozas -o con responsabilidades- se recogieron antes. Hubo quien estiró la noche hasta las cinco. E incluso algunas abrieron PAC's cuatro horas después. 

 Hoy llevan horas repasando las mejores jugadas en un chat privado. Era de justicia desvelar parte de lo vivido y anotarlo en la hemeroteca digital. ¿Para qué? ¡Para recordarlo! Porque recordar, etimológicamente, es volver a pasar lo vivido por el corazón. Como ayer.

La foto de parte de la familia que se unió antes de los 80. | FOTO: Anabel G. Simón.
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FOTOS: Anabel G. Simón.

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Francisco Javier Baladrón.

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Nuria Alonso Santamarina.

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Ángeles Gómez.

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Fernando Castro.

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Félix García.

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Francisco García "Paco".

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Mónica Limia.

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Anabel Coello.

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Natalia Taboada.

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Miguel Ángel Palomanes y Gisela Mascareñas.

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Raúl Álvarez y Olga Feijóo.

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Jonatás Gago.

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Mari Carmen Sola.

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Carlota Vaamonde y Antonia Delgado Gijón -entonces, ahora "Antía"-.

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Ana Belén Regueiro y María José Ramos.

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Nuria Prado, la del pelo más blanco y tercera por la izquierda.

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