El turismo vuelve a estar a niveles nunca vistos. Sin ir más lejos, hasta 94 millones de turistas visitaron España en 2024, según datos oficiales, llegando a superar por diez puntos las cifras del año anterior y estableciendo un nuevo récord. Así pues, se puede decir que viajar sigue estando de moda; en este artículo, haremos hincapié en cómo ha cambiado en los últimos años todo el proceso debido a la tecnología: desde que uno sale de casa en busca de nuevas aventuras hasta que vuelve a ella con una experiencia que trata de ser lo más placentera posible.
Más control, menos sobresaltos
Hace unos años, salir a explorar nuevos parajes siempre tenía un punto de incerteza muy atractivo, algo que con las herramientas digitales ha llegado, en parte, a su fin. Actualmente, se pueden planificar de manera muy detallada todas las fases de una escapada, sea al pueblo vecino o a la otra punta del mundo. Y es que, con un solo clic, se pueden comparar vuelos y todo tipo de desplazamientos, reservar alojamientos en línea, consultar las opiniones de otros turistas u observar si las imágenes que muestran las páginas web son fieles a la realidad.
Así pues, uno tiene la opción de salir de casa con todas las reservas hechas, algo ideal para los más conservadores y poco amantes de la improvisación. Además, gracias a los avances tecnológicos, son mínimos los lugares en los que uno se puede sentir desamparado por completo. Ahora, lo más habitual es tener internet, ya sea una red wifi compartida o adquiriendo una tarjeta local, y contar con acceso en todo momento a la navegación GPS, sistemas de pago globales y digitales o incluso a traductores automáticos que proporcionan una mejor comunicación.
De este modo, la híper conectividad ha hecho que se gane en confort y seguridad, sabiendo que uno puede estar acompañado en prácticamente todo momento de la ruta. Son pocos los lugares en los que uno se sentirá desconectado, y eso se suele ser exclusivo de rincones remotos del planeta en los que la cobertura brilla por su ausencia. Al mismo tiempo, se ha ganado en planificación y facilidad, haciendo posible que el arte de viajar se vea democratizado, siendo apto para todos los perfiles de público y no solo para aquellos con carácter más aventurero, como sí que sucedía en tiempos pasados.
Un nuevo tipo de turismo
La tecnología también ha cambiado algunas de las tipologías de turismo ya existentes y, a su vez, ha dado vida a otras nuevas. Un ejemplo de lo mencionado es cómo los viajes basados en los casinos, donde los viajeros buscaban experiencias del juego, han visto que la aparición de plataformas especializadas que permiten partidas de cualquier entretenimiento o la consulta de informaciones como las poker hands y distintas modalidades del juego les han ganado terreno. Ahora estos viajes se centran en crear vivencias exclusivas, con grandes lujos como restaurantes y hoteles de primer nivel y encuentros de alto copete.
Entre las nuevas formas de viajar que han ido apareciendo en los últimos tiempos, existe la modalidad experiencial, con una filosofía que se centra no solo en visitar los atractivos del lugar, sino conectar realmente con la cultura y las personas del lugar. Esto pasa, en parte, por mostrar interés sobre las costumbres y las festividades locales, más allá de acudir a los puntos destacados de la guía. No podemos obviar tampoco el turismo digital, de difícil control y que se basa en aquellas personas, conocidas como nómadas digitales, que se establecen lejos de su país para trabajar en sus empleos en remoto.
Tras el auge imparable de esta industria, han aparecido voces críticas que proponen experiencias sostenibles, actividades que minimicen el impacto ambiental de las acciones derivadas del sector. Esto pasa por ser conscientes de las consecuencias de nuestros gestos y de preservar el patrimonio natural, además de tratar de potenciar que los actores locales, no solo las grandes firmas internacionales de masas, se vean beneficiados. Son aspectos que cada vez se tienen más en cuenta y es una forma de garantizar el futuro, sobre todo del entorno rural y natural, ante tal nivel de globalización actual.
