Durante toda su historia, el cine ha servido como elemento potenciador de la fama de algunas situaciones o lugares que vivimos las persona durante el día a día. Y es que son muchas las cosas de la cultura popular que se han llevado a la gran pantalla y que, desde ahí, han quedado para siempre en la memoria colectiva por ese hecho. Acciones como cantar bajo la lluvia o lugares como la Catedral de Notre Dame son algunos ejemplos muy claros de lo que explicamos.
Un emplazamiento que ha tenido también cierta relevancia en el desarrollo de muchas películas ha sido el casino. Este tipo de local ha sido elegido como escenario de acción de diferentes largometrajes, y evidentemente sus juegos no han pasado desapercibidos, teniendo también un papel predominante en ciertas tramas.
Probablemente, la mayor parte de la gente solo recuerde el póker y aquellas míticas partidas de James Bond, pero lo cierto es que existen más ejemplos. Uno de los más claros es la ruleta, que incluso en su forma de funcionar tiene ya algunas características propias del cine, como la tensión de donde caerá su bola y el riesgo que supone cada apuesta. Estas características le han servido para convertirse en un elemento importante en varios largometrajes a lo largo de toda la historia.
La ruleta en el cine
Lo cierto es que existen muchos antecedentes de la presencia de este juego en el mundo de la gran pantalla. Sin embargo, hay algunos casos donde cuenta con un papel preponderante que, en este caso, es pertinente traer a coalición. ¿Recuerdas alguno de estos ejemplos que explicamos a continuación?
Casablanca
En esta película de 1942, el juego es protagonista de una de sus escenas más míticas, convirtiéndose en un símbolo de esperanza y redención. Un joven refugiado intenta conseguir fondos para salir de la ciudad en la que vive, con el fin de escapar de la represión nazi, para lo que decide acudir al casino. Allí, el protagonista de la historia, Rick Blaine (interpretado por Humphrey Bogart) le dice al crupier de la ruleta que permita ganar al chico para que pueda cumplir su propósito.
Si bien esa acción está totalmente en contra de lo que sería el funcionamiento correcto de este juego y, por ende, del casino, la motivación que esconde la hace absolutamente inolvidable, con la ruleta en un papel absolutamente protagonista.
Run Lola Run
Se trata de una película de 1998 dirigida por el alemán Tom Tywker. En ella el azar tiene una especial relevancia y la ruleta está representada como una metáfora visual de lo aleatoria que es la vida. En una de las diferentes líneas temporales que tiene el largometraje, la protagonista Lola (Franka Potente) entra en un casino y apuesta al número 20 en este juego, teniendo éxito en esa predicción. A partir de ese momento, su historia cambia totalmente. Esa circunstancia viene a representar como un solo hecho puede cambiar el curso de todo un destino, e incluso aporta cierta tensión dramática al filme.
The Good Thief
Un largometraje del año 2002 dirigido por Neil Jordan y protagonizado por Nick Nolte. Se trata de unos hechos ambientados en Montecarlo, en el Principado de Mónaco. La ruleta tiene especial importancia porque es el claro objetivo del protagonista. En una escena, pone sus fichas en el número 13 de color negro, algo que habitualmente se asocia con la mala suerte. Sin embargo, obtiene éxito, acabando con ese prejuicio existente. Esa escena viene a representar una actitud desafiante hacia el destino en un personaje marcado por su lucha interna entre la autodestrucción y la redención.
Indecent Proposal
Un filme del año 1993 protagonizado por Robert Reford, Demi Moore y Woody Harrelson. Cuenta con una escena en la que cambia todo el desarrollo de la trama y donde la ruleta tiene un papel muy importante.
La pareja protagonista va a un casino en busca de recuperarse económicamente. Hay un momento en el que se juegan todo lo que tienen a una predicción en este juego. Esos momentos, en los que su futuro depende de donde caiga la bola, están cargados de una tensión especial y reflejan la fragilidad de sus esperanzas. Terminan no teniendo éxito, y eso precipita lo que ocurre posteriormente, con una propuesta indecente de un multimillonario que será valorada por los dos protagonistas.
Croupier
Película de 1998 que protagoniza Clive Owen, y que tiene la ruleta, además de como un juego, como un elemento que determina el trasfondo psicológico del personaje principal. Jack Manfred es un escritor que trabajar como crupier de casino, y el juego tiene una gran importancia en su manera de ver la vida. La ruleta representa un símbolo del control que él piensa que tiene sobre su entorno, aunque su realidad es completamente distinta.
El ambiente del local de juego en el que es empleado, sombrío y elegante, sumado a otros elementos, acentúan el tono introspectivo y existencial de este largometraje.
