Evento
AGENDA | Presentación del libro "Yo, Rajel Ezra. La amante de Alfonso VIII", de R. K. Yafa
Este viernes, 27 de septiembre, a las 19:30 horas, tendrá lugar, en la Biblioteca Municipal de Verín, la presentación del libro "Yo, Rajel Ezra. La amante de Alfonso VIII", de R. K. Yafa.
Se trata de una novela histórica, que roza el ensayo de investigación, y que mantiene como hilo conductor el Camino de Santiago y dos hechos de relevante importancia en la historia española: El Paso Honroso, de Suero de Quiñones, y la batalla de las Navas de Tolosa, de Alfonso VIII. Cómo ese evento de caballería del siglo XV y esa batalla ocurrida en 1212, fueron dos grandes gestas con implicaciones internacionales que desencadenaron sucesos no contados hasta la fecha.
En la presentación, la autora -la madrileña Raquel Jiménez, experta en Publicidad y Márketing, y debutante como escritora- estará acompañada por Fernando Serrulla Rech, médico y antropólogo forense que ha investigado el busto o reliquia de Santiago el Menor de la catedral de Santiago. Y es que ese busto está relacionado con el plan B del Paso Honroso del que habla Yafa en su relato.
El libro, que ya está en su segunda edición, tuvo una gran acogida en Santiago de Compostela, donde fue presentado por el académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, José Manuel García Iglesias, de la Universidad de Santiago, quien afirmó: "Es un libro que nace en el Camino de Santiago, desde el carácter intuitivo y perseverante de una mujer que busca y, a la vez, se busca. Ahonda en la historia Jacobea y se sumerge en los tiempos medievales sin perder nunca de vista el presente, ese en el que vive apasionadamente entre libros ajenos, en la búsqueda, quizá, de lo imposible… Una amante, un caballero enamorado y hasta el propio Santiago el Mayor, y el Menor, están ahí, a la vuelta de cada hoja, en un texto construido desde una indagación perpetua. No se trata de un retazo de una autobiografía pero, al mismo tiempo, lo es. Tampoco quiere ser un diario al uso, pero algo de ello contiene. «Yo, Rajel Ezra», mezcla fantasía y realidad, realidad y sueño. En todo caso, se trata de una recomendable obra de carácter literario, que presenta a una nueva escritora llamada sin duda al éxito".
En palabras de César García Álvarez, historiador del arte y autor del prólogo a la segunda edición, la obra es "un relato inclasificable, apasionante y diferente, en suma, porque los hallazgos, hipótesis y especulaciones de todo tipo se sucedían de una forma que nunca había experimentado en un libro, quizá porque la propia condición de la autora, completamente ajena al mundo académico, a sus exigencias y también a sus prejuicios, escribía, investigaba y aventuraba con plena libertad, saltando sin red alguna a plantear todo tipo de ideas que relacionaban la caballería y sus códigos con el hermetismo del s. XV, el Quijote, inopinadas reliquias de la Última Cena, Santiago el Menor, Nicolás Francés, la ubicación de la batalla entre suevos y visigodos y un largo etcétera de nexos trufados de serendipias que tejían un tapiz hipnótico en el que mi propio juicio académico como historiador del arte se veía a veces sorprendido, a veces irritado, pero siempre cautivado por un inclasificable relato del que no voy a desvelar nada, pero en el que espero que el lector se sumerja con el mismo placer e interés con el que yo pasé de mi inicial escepticismo al final goce lector".
Según relata la propia autora, todo comenzó cuando un par de amigas, que acabaron por hacerle abandonar el Camino de Santiago, la convencieron para que lo iniciase. Sin embargo, no tardó en dejarlas solas, "porque cuando vas a hacer algo así, como es estar tanto tiempo con una persona, tienes que conocerla muy bien", y varias coincidencias concatenadas, en su ya viaje en solitario, quisieron que nombres como Suero de Quiñones, Santiago Apóstol o Alfonso VIII comenzasen a "aparecérsele" inopinadamente en su vida diaria hasta convertirla en la autora de una obra que se presume ligeramente autobiográfica pero que tiene una potente carga histórica fruto de una ingente labor de investigación llevada a cabo con anterioridad: "Nunca me planteé escribir, pero fue tal la curiosidad que estos personajes suscitaron en mí, que no pude resistirme a hacerlo. Creo que fueron personajes muy importantes a los que la vida no les trató bien, me sentía muy cercana a ellos y consideré que era de justicia hacerles justicia a ellos", apunta Raquel Jiménez.
