El Partido dos Socialistas de Galicia-PSOE y el Bloque Nacionalista Galego (BNG) han sellado un acuerdo de gobierno en el Concello de Viana do Bolo para el período 2025-2027. El pacto, presentado como una solución a la "parálisis" municipal, busca garantizar la estabilidad política y una gestión responsable, según los representantes de ambas formaciones. La clave del acuerdo reside en una alcaldía rotatoria y un reparto equitativo de la toma de decisiones.
El punto más destacado del acuerdo es la alternancia en el cargo de alcalde. El candidato del PSdeG-PSOE, Germán García-Ávila Arias, ejercerá como regidor hasta el 18 de agosto de 2026. A partir de esa fecha, un representante del BNG asumirá la alcaldía hasta el final de la legislatura. Para asegurar la cogestión, se creará una junta de gobierno con dos miembros de cada partido.
Un reparto de poder para superar el bloqueo
El pacto surge de la necesidad de enfrentar problemas estructurales como la crisis demográfica, el envejecimiento de la población y la modernización de los servicios públicos. Ambas formaciones han expresado su compromiso de trabajar de manera coordinada, dejando a un lado los intereses particulares para priorizar el bienestar de los vecinos.
El acuerdo también detalla cómo se gestionarán las finanzas municipales. Específicamente, en lo referente a los remanentes de tesorería, cada fuerza política tendrá un 50% de poder de decisión sobre dichos fondos, garantizando así una participación equitativa en la gestión de los recursos.
La firma de este pacto se presenta como una respuesta directa a la demanda ciudadana de cambio y estabilidad. Un portavoz de los grupos firmantes subrayó que la alianza responde "a la voluntad de los vecinos y a la necesidad de propiciar la estabilidad política", con el objetivo de "conformar un gobierno que responda a las demandas de las vecinas y vecinos de Viana". Este nuevo modelo de gestión busca enfocarse en la transparencia, la participación ciudadana y el uso responsable de los recursos públicos. El futuro del municipio dependerá ahora de la eficacia con la que ambas formaciones, tradicionalmente rivales, logren trabajar juntas para impulsar las políticas de cohesión territorial y desarrollo sostenible que han prometido.
