El Colexio Oficial de Enxeñeiros Agrícolas de Ourense ha presentado de manera oficial los detalles de los Premios San Isidro 2026, una edición marcada por la unión entre la ingeniería, el territorio y la creatividad. En el acto, celebrado en la ciudad de Ourense, se anunció que la colegiada Monserrat Castro, trabajadora en Hortoverín, S.L., ha sido distinguida con el premio al mejor proyecto agroalimentario de 2025, destacando la capacidad de innovación y el impacto positivo de su actividad en el sector primario de la comarca.
El presidente del colegio profesional, Pepe Paz, subrayó que estos premios son un punto de encuentro fundamental para valorar el compromiso con el rural y el futuro de la industria agroalimentaria en toda Galicia. Junto al premio con sello verinense, el jurado también ha otorgado el reconocimiento a la iniciativa ambiental del año a la empresa Aceites Abril. En este caso, se ha puesto en valor su labor en la recuperación del olivar tradicional gallego, especialmente en las zonas del Ribeiro y Ourense, aplicando técnicas de agricultura de precisión para modernizar el campo y proteger el entorno natural.
Una de las grandes novedades de esta edición es la incorporación de la arte contemporánea en la esencia misma de los trofeos. El reconocido pintor y escultor Fernando Barreira ha sido el encargado de diseñar y elaborar de forma exclusiva las piezas que recibirán los premiados.
El artista ourensano ha optado por el uso de la cerámica y materiales terrosos, anteponiendo la conexión con la tierra y la identidad rural en su proceso creativo. Las obras, realizadas en barro negro con colores minerales, incluyen simbología tradicional como cestos, mandís y referencias directas a la vendimia.
Según explicó Fernando Barreira, las esculturas no solo buscan homenajear la memoria del rural, sino también representar la renovación generacional a través de figuras que simbolizan a los nuevos profesionales formados para transformar el campo.
Esta sinergia entre el pragmatismo técnico y la libertad artística nace con la intención de consolidarse en el tiempo, convirtiendo a los Premios San Isidro en un referente de la cultura y el desarrollo territorial desde Ourense para el resto de la comunidad autónoma.
