Susto el que se llevó el ciudadano luso que esta tarde, pasadas las 19:15 horas, transitaba con su vehículo por la carretera OU-1011, que comunica la A-52 con el municipio de Oímbra.
Uno de los árboles del margen derecho en el sentido de su marcha rumbo a la capital olimbriguense se precipitó sobre el automóvil, que circulaba a unos 400 metros del enlace de la autovía, poco después de la zona comercial y antes de las instalaciones de la antigua gravera.
La fortuna decidió que la caída del árbol alcanzase al vehículo en su capó y no más atrás, dejando completamente ileso al conductor del coche.
Hasta el lugar se desplazaron agentes de la Guardia Civil de Tráfico y una dotación de bomberos, para regular el tráfico en la vía hasta que los segundos no dejaban libre al vehículo y a la calzada del árbol caído.
