El descubrimiento de un vehículo y, posteriormente, de restos óseos en una zona remota de Vilariño de Conso ha reabierto el caso de la desaparición de Juan Mas Mercadé. El coche, un Toyota Avensis negro, coincide con el que conducía el hombre de 73 años que desapareció de su casa en Taboadela a principios de mayo.
Un hallazgo crucial en medio de un incendio
El miércoles, según adelanta La Voz de Galicia, un equipo de la Brigada de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) de Laza avistó un objeto extraño mientras sobrevolaban los montes de Vilariño de Conso. Al principio, la gran distancia impedía a los bomberos de tierra identificarlo, por lo que se solicitó al helicóptero que se acercara para una inspección.
La tripulación confirmó que se trataba de un coche y, tras identificar la matrícula, se dio aviso a la Guardia Civil. La ubicación del vehículo era tan inaccesible que requirió la intervención del equipo de rescate de montaña. El coche se encontraba en una ladera con una fuerte pendiente, lo que ha generado múltiples preguntas: ¿cómo llegó hasta allí si no hay carreteras en la zona? ¿Y por qué no muestra signos de haber volcado, a pesar de las difíciles condiciones del terreno?
A pocos metros del vehículo, los agentes realizaron un macabro hallazgo: restos óseos humanos. Estos han sido trasladados a la morgue para que los forenses puedan realizar la autopsia e intentar confirmar la identidad del fallecido.
Una desaparición que duraba meses
Juan Mas Mercadé desapareció de su hogar en Pereiras, en el concello de Taboadela, entre el 5 y el 6 de mayo. La denuncia fue interpuesta ante la Guardia Civil de Allariz, a las pocas horas de su desaparición. En ese momento se informó que llevaba un pantalón y camisa marrones, y zapatos negros, y que se había marchado de su casa conduciendo su vehículo, el mismo que ahora se ha localizado.
El hallazgo, aunque trágico, podría poner fin a la incertidumbre de la familia y arrojar luz sobre las circunstancias de su desaparición. Se espera que el informe forense confirme la identidad de los restos y ayude a esclarecer el misterio que rodea la llegada del coche a ese remoto lugar.
