Medio Rural aprueba las nuevas condiciones de los vinos amparados en el Consello Regulador

NOTICIAS VERÍN | La DO Monterrei se actualiza: crecen los terruños y llegan los rosados

Los cambios en las condiciones de los vinos de Monterrei permitirán la adaptación al mercado y ajustar rendimientos para mejorar su calidad.

En diciembre de 2024, el pleno del Consello Regulador da Denominación de Orixe Monterrei acordaba solicitar a la Axencia Galega da Calidade Alimentaria algunas modificaciones en las condiciones que rigen los vinos amparados en su sello de calidad. Tras el análisis de la petición y algunas correcciones, el Diario Oficial de Galicia publicaba ayer la resolución que aprueba y oficializa dichas modificaciones. Un paso decisivo que no solo busca elevar la calidad de sus vinos, sino también adaptar esta prestigiosa zona a las nuevas tendencias del mercado y a los desafíos del cambio climático, a la vez que se amplía su territorio.

Una de las grandes novedades es la inclusión de los vinos rosados en el paraguas de la denominación. Esto significa que las bodegas de Monterrei podrán, a partir de ahora, elaborar este tipo de vinos, sumándose a los reconocidos blancos y tintos. Esta decisión responde a la creciente demanda por los rosados y a la experiencia previa de bodegas que ya los elaboraban fuera de la denominación de origen protegida, permitiendo así una mayor adaptación a las preferencias del consumidor. Estos vinos deberán llevar un mínimo del 85% de uvas tintas, algo que permitirá sacar provecho a los tintos, caldos que hoy no tienen tanta salida en el mercado como años atrás.

Otro hito relevante es la ampliación del territorio amparado por la Denominación de Origen. Se incorporan nuevas parroquias en los concellos de Monterrei, Cualedro y Laza, y se integran por completo otras de O Riós que hasta ahora estaban solo parcialmente incluidas. Esta expansión atiende una antigua demanda de los viticultores locales, abarcando zonas con características geográficas y climáticas similares a las del área ya existente, lo que asegura el mantenimiento de la calidad y tipicidad de los vinos de Monterrei.

Sin distinción entre variedades preferentes y autorizadas

Los cambios también se extienden a parámetros analíticos y prácticas enológicas. En los vinos tintos, se reduce la acidez total mínima, mientras que en los blancos se incrementa el límite máximo de sulfuroso. Estas variaciones son un reflejo de los efectos del cambio climático, que está generando vinos con mayor graduación alcohólica, y de las nuevas prácticas de elaboración más prolongadas. En cuanto a la enología, además de las condiciones específicas para los rosados, se eliminan restricciones sobre el uso de trozos de madera, la mezcla de añadas y la obligatoriedad de porcentajes mínimos de variedades, lo que ofrecerá una mayor flexibilidad a las bodegas y facilitará la elaboración de vinos monovarietales. A partir de ahora, la única exigencia será que los vinos de la DO Monterrei se elaboren con alguna de las variedades de uva admitidas.

Se modifican también los rendimientos máximos de producción de uva por hectárea. Para las variedades blancas, se incrementan hasta los 13.200 kg, y para las tintas se establecen en 10.000 kg. Esta revisión, que busca ajustarse a la realidad productiva sin comprometer la calidad, elimina la posibilidad de aumentos puntuales de rendimiento que se aplicaban hasta ahora. Con esta medida, la D.O. Monterrei refuerza su compromiso con la excelencia y la adaptación a un sector vitivinícola en constante evolución.