La comarca de Verín conmemoró este martes el Día Internacional contra la Violencia Machista con una multitudinaria manifestación convocada por FEMURO, el CIM de la Mancomunidad y varias entidades sociales. La marcha, que reunió a centenares de personas, centró su reivindicación en la defensa de una justicia cercana ante la preocupación por el Real Decreto 422/2025, que trasladará en enero las competencias en violencia de género al Juzgado de Ourense.
Las entidades organizadoras alertaron de que esta medida aleja a las víctimas de su primer punto de atención, supone un retroceso en materia de protección y reduce la accesibilidad especialmente para las mujeres del rural, quienes dependen de servicios próximos para denunciar y protegerse.
Uno de los momentos más destacados llegó con la performance impulsada por FEMURO. En ella, alumnado de 4º de ESO del CPR Apostólico Mercedario y un grupo de mujeres adultas se situaron frente a frente, leyendo en paralelo situaciones prácticamente idénticas de control, celos, culpabilización o acoso sexual. Unas correspondían a vivencias de hace décadas; otras, a episodios actuales a través del móvil y las redes sociales.
El mensaje fue claro: la violencia machista cambia de formato, pero mantiene la misma raíz. Lo que antes se justificaba como “cosas de pareja”, hoy aparece en forma de mensajes, notificaciones o comentarios en línea. La intervención enlazó directamente con la campaña “Coidámonos en rede, coidámonos na rede”, y reforzó la idea central de la jornada: no se puede combatir la violencia alejando la justicia de los territorios donde viven las mujeres que la sufren.
FEMURO insistió además en que el espacio digital se ha convertido en una extensión de la violencia cotidiana, replicando dinámicas como el control de contraseñas, la vigilancia de la localización, insultos públicos o la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento. Prácticas como el envío de fotografías sexuales no solicitadas —las llamadas fotopollas— se han normalizado incluso como tendencias entre la juventud. Según diversos estudios, más del 40% de las mujeres que usan redes sociales han recibido este tipo de contenido.
En el rural, recordó la federación, estas violencias pueden pasar más desapercibidas por el silencio y el miedo al juicio social. Motivo por el cual resulta “fundamental no alejar las herramientas de protección” de estos territorios.
Dentro de la campaña del 25N, FEMURO está difundiendo la serie “Isto tamén é violencia”, con contenidos divulgativos y testimonios que abordan distintas formas de violencia digital en lenguaje accesible e intergeneracional. La sección “ConSentido”, presente en TikTok e Instagram, profundizará también en esta línea educativa.
Además, las Asociaciones de Mujeres de la federación han elaborado su propia versión del videoclip “Justito a tiempo”, de Kany García y Rozalén, convertido en hilo musical de la campaña y en un llamamiento directo a no “dar la vuelta a la pantalla” y denunciar la violencia.
FEMURO reafirmó así su compromiso con las mujeres del rural y con la necesidad de mantener servicios próximos, accesibles y sensibles a sus realidades. Este 25N volvió a recordar que la violencia machista adopta nuevas formas, pero nace siempre de las mismas raíces. La consigna final de la jornada lo resumió con claridad: sin justicia próxima no hay protección, y sin protección no hay igualdad real.
FOTOS: Álex Nieves.
