Verín vivió ayer una jornada histórica con la celebración de la primera edición de la carrera de obstáculos "A Revolta Irmandiña". Más de 350 participantes de todas las edades se sumergieron en un desafío único en Galicia, que trascendió lo deportivo para fusionar hermandad, lucha, emoción, naturaleza e historia en un recorrido inolvidable por enclaves como el Castillo de Monterrei, el río Támega o los viñedos.
Un arrollador éxito de convocatoria que, ya en su primera edición, se consolidó como una experiencia completa; y no solo para las intrépidas personas que participaron, también para el numeroso público que asistió al evento deportivo. La jornada vibró con el ambiente festivo del mercadillo de artesanía local y productos solidarios y con la música en directo de Candaira. Incluso los más pequeños, con las "Irmandades Miúdas", se convirtieron en protagonistas, haciendo de este gran estreno un referente de participación y convivencia.
Más de 300 participantes se enfrentaron a los duros obstáculos preparados para superar la Revolta Irmandiña. | FOTOS: Noelia Caseiro.
Así se vivió la I Revolta Irmandiña en Verín
Una vez más, el voluntariado de Protección Civil de la comarca estuvo presente en el evento para velar por la seguridad de participantes y público.
Un emocionante día en la I Revolta Irmandiña, que dejó huella en la comarca.
Momentos de confraternización y gran participación en la Revolta Irmandiña.
