Es ya un clásico para esta redacción visitar, a los pocos días de que abra sus puertas, el Belén da Viruca. Y lo hacemos en un claro ejercicio de memoria, para detectar al vuelo las principales diferencias con la oferta de un año antes. Tanto es así que pasamos de largo, en nuestra visita, de una de las primeras que aparecen en esta edición de 2024: la cascada de O Pozo do Demo.
Hay más, como la representación del Coro Parroquial, que envió a Los Támega cerca del barrio de San Lázaro, o el guiño de la autora (o autoras, porque María José también inca el codo y la rodilla) a la Indicación Xeográfica Protexida Pemento de Oímbra.
No desvelaremos más. Les invitamos a repasar la galería -también las de años anteriores- y descubrir la decena de diferencias ustedes mismos. Y, si no, ya saben: obligada visita, que este año lo es solidaria con los afectados por la Dana en Valencia si depositan algún billete o calderilla en la hucha habilitada.
FOTOS: Noelia Caseiro.
Y a Don José Antonio... No lo movieron del Belén da Viruca.
Seguro que esta mujer lleva en su cesta kilo y medio de pimientos de Oímbra, que este año ya se cultivan en el Belén da Viruca.
Preciosa recreación del vuelo de unas aves.
Este puente colgante tampoco estaba el pasado mes de diciembre.
