Gobierno de España, Xunta y Deputación desplegaron todos los medios disponibles en la provincia para mantener a raya a la borrasca Ingrid, sobre todo en las primeras horas del día y entre las 10 y las 12:30 horas de este viernes 23 de enero, momento en el que su incidencia fue más que destacada.
Sin embargo, la vida de los miles de ourensanos del sureste provincial no hubiese sido igual sin la decidida, continua y, en la mayoría de los casos, larga y arriesgada implicación de las regidoras y regidores de los diferentes municipios, su personal de servicios y las diferentes agrupaciones de Protección Civil.
Dos de los más madrugadores, como Ingrid, lo fueron Rafael Pérez, en A Mezquita, y Néstor Ogando, en A Gudiña. El primero de ellos movilizaba los primeros equipos pasadas las 6:30 horas de la mañana, en un Concello en el que la primera nevada del día dejaba 13 centímetros de espesor en la localidad de A Vilavella, como así media para este medio una de sus vecinas, Susana Rodríguez.
Fueron decenas de rescates en la red secundaria de carreteras del concello mezquitense a lo largo del día: "A nosa prioridade eran eses veciños e veciñas que quedaron atrapados, tanto pola mañá como pola tarde nas vías locais. A nosa misión era facilitarlle a chegada ás principais estradas, onde sabemos que o tráfico estaba moito máis áxil".
Pasadas las 22:00 horas todavía el camión autobomba de A Mezquita, equipado con una cuchilla, pese a sus años, seguía despejando caminos en O Pereiro, con su regidor al volante.
Néstor Ogando, taxista accidental
A Gudiña fue otro de los municipios donde la nevada se dejó sentir desde primeras horas de la mañana. Este diario recibía las primeras imágenes pasadas las 7:00 horas, con un tráfico ya complicado en la A-52, donde a esa hora no estaban todavía operativos los quitanieves. El alcalde de A Gudiña, mientras, se disponía a trasladar a varias de las auxiliares de ayuda a domicilio a algunas de las localidades más castigadas de la montaña, como Carracedo da Serra.
O a rescatar, hacia el mediodía, a algunas vecinas que se habían desplazado por motivos laborales a Verín. Durante buena parte del día, la A-52, entre la entrada a Galicia y Trasmiras estuvo en nivel rojo, esto es, prohibida a aquellos vehículos que no dispusiesen de cadenas o de neumáticos especiales para circular por la nieve.
A mediodía, el regidor y varios vecinos de A Gudiña se afanaban limpiar la carretera de Viana en su intersección con la Nacional 525, en la que las bajas temperaturas habían generado placas de hielo que obligaron al corte temporal de esa vía.
Alcaldesa "influencer"
Eva María Barrio, de O Riós, triunfaba en las redes con un vídeo que se acerca a las 400.000 mil reproducciones y en el que suplicaba que nadie de su municipio se desplazase en la jornada de este viernes. Comenzaban a embolsarse los vehículos en el área de servicio de As Vendas de O Riós, a media mañana, uno de los momentos más críticos del día en el municipio. Los equipos del Concello no daban abasto: las principales complicaciones se concentraban en la práctica totalidad del territorio, dada su orografía y la copiosa nevada.
Sus servicios locales de emergencia concluían los rescates a última hora de la tarde, en la vía que une O Riós con Florderrei. Un vehículo de matrícula portuguesa acababa en la cuneta cuando intentaba cambiar de sentido en una vía local completamente nevada: buscaban ver y pisar la nieve.
Antes, en Fumaces, pasadas las 13:00 horas, se había quedado atascados un camión de gran tonelaje y un vehículo, ambos circulaban por la Nacional 525.
Tractores a toda máquina en Vilardevós
Eva María Pérez Gamote confirmaba a final del día que sus tractores municipales y los voluntarios de Protección Civil no bajaron el ritmo en toda la jornada: "Tivemos algún vehículo paralizado no Salto do Cabalo que tivemos que socorrer, pero ningunha incidencia destacada", confirmaba a última hora.
La N-525, una ratonera en Cualedro
La circulación de los vehículos ligeros en la A-52 a su paso por el municipio de Cualedro -los camiones la tenían prohibida en toda la autovía- fue intermitente a lo largo de la mañana. Pasadas las 13:00 horas, y después de que los agentes de Tráfico decidiesen desviar los automóviles que circulaban dirección Benavente por la autovía (permaneció en nivel Rojo buena parte del día) a la Nacional mientras aguardaban al paso de lo quitanieves en la vía de alta capacidad, se produjeron algunos embotellamientos en la N-525 a la altura de As Estivadas, donde la acumulación de nieve y la falta de limpieza de la vía por parte de los quitanieves dejó a varios automóviles atrapados durante un buen periodo de tiempo.
En A Mezquita, su autobomba convertida en quitanieves arrancó su jornada a las 6:30 hroas.
Muñeco de nieve levantado en A Vilavella, de 2,3 metros de altura. | FOTO: Susana Rodríguez.
Estación del AVE de A Gudiña a las 15:00 horas de este viernes 23 de enero. | FOTO: Eusebio Prada.
Con esta estampa blanca, A Gudiña entraba en las últimas horas de sol de este viernes 23 de agosto.
Maquinaria municipal de Vilardevós, trabajando en la localidad de Florderreri.
En la carretera que une O Riós con Florderrei embarrancaba un vehículo este viernes por la tarde. | FOTO: Eva Barrio.
Vecinos y conductores empujando un automóvil para entrar en el área de servicios de O Riós.
Automóvil atrapado en la Nacional 525 a la altura de Fumaces.
En Cualedro tampoco descansó, durante el día, ni el chofer ni el automóvil todoterreno de Protección Civil.
