sábado 19/09/20

Donde todo empieza

Entramos en una de las librerías más bonitas del mundo, Atlantis Books, en la isla griega de Santorini. Un lugar lleno de historias, libros y vida que supone un sueño cumplido para aquellos que lo imaginaron. Déjense llevar por la magia y busquen un libro que les hable de ustedes. Seguro que está aquí.
Paredes llenas de libros, mensajes y vida en la librería Atlantis Books. | FOTO: Mila Ojea
Paredes llenas de libros, mensajes y vida en la librería Atlantis Books. | FOTO: Mila Ojea

Como ya les he dicho alguna vez, hay muchas formas de viajar, y una de ellas –otra más- es a través de un libro. Así, uno puede encontrar un viaje de papel en una biblioteca o en un mercadillo de segunda mano. Esta forma de viajar es mi segunda favorita, porque la mente expide pasajes gratuitos y con fines inauditos a mundos que ni siquiera existen en este mundo. Basta para ello abrir un libro, es decir, una ventana dentro de nuestra cabeza. Al asomarnos a ella podremos ver paisajes infinitos, frías cárceles, personas que han vivido nuestra vida antes que nosotros, planetas de todos los colores y seres inventados pero increíblemente reales.

376Golondrinas y libros en un rincón. | FOTO: Mila Ojea

No sólo amo los viajes y los libros sino también todo lo que ello conlleva. Y uno de mis placeres favoritos es entrar en una librería al abordaje embaucada por el entusiasmo y la sagacidad para encontrar tesoros. Siempre los hay. Sólo es cuestión de pasear tranquilamente entre mesas y estanterías, acariciar los lomos de ciertas obras, dejarse llevar por la lectura de un título y nuestro instinto, sonreír al dependiente, a veces sostener una deliciosa charla en torno a gustos y costumbres…

387Señalización para ver la puesta de sol. | FOTO: Mila Ojea

Todo ese ritual me apasiona. Si además lo puedo hacer en una isla griega tan maravillosa como Santorini, perdida por una callejuela de piedra en la localidad de Oia, ya rozo el éxtasis. Es por todo ello que hoy les invito a entrar en una de mis librerías favoritas de este atlas sentimental para compartir el recuerdo de unas horas rodeada de libros y otros objetos carentes de movimiento pero llenos de océanos en su interior. Bienvenidos a Atlantis Books.

377Detalles en la entrada a la librería. | FOTO: Mila Ojea

Este rincón escondido en medio del laberinto de calles que resulta Oia, es una aparición extraordinaria para cualquier amante de las letras. Tras atravesar un arco de piedra, se accede bajando unas apretadas escaleras y ya en la entrada encontramos murales dibujados en sus paredes, plantas buscando la luz y ventanas con expositores de postales. También un letrero donde hacen un listado de todos los idiomas de las obras que contiene el local, especialmente de autores griegos como no podía ser menos.

378Expositor de postales en la ventana. | FOTO: Mila Ojea

Una vez dentro, sus ojos no sabrán hacia dónde mirar primero dada la cantidad de estímulos que se nos ofrecen. No sólo mesas y estanterías llenas de obras, sino detalles de toda índole para regocijo del cliente. Por ejemplo, en uno de los techos abovedados han pintado una rayuela en homenaje a Julio Cortázar, con sus correspondientes Cielo y Tierra delimitando los bordes, y el texto: así habían empezado a andar por un París fabuloso dejándose llevar por los signos de la noche de una boardilla iluminada en el fondo de una calle negra, deteniéndose en las placitas confidenciales para besarse en los bancos o mirar las Rayuelas, los ritos infantiles del guijarro y el salto sobre un pie para entrar en el Cielo.

379Rayuela de Cortázar pintada en el techo. | FOTO: Mila Ojea

También tienen servicio de alquiler de gatos, sí, de gatos, por la módica cantidad de 5 euros. Es broma, claro. ¿Pero quién puede resistirse a leer sentado en un acolchado rincón mientras acaricia con las uñas la diminuta cabecita de un amoroso felino? ¿O leerle un poema en griego –sean valientes- al minino? No me pregunten, yo no lo sé…

Uno de los elementos más cuidados de este pequeño local es la luz. Tanto la que entra por los altos ventanucos, pues la tienda parece una cueva enterrada en la roca, como la que emiten las originales lámparas dispuestas estratégicamente por todos los rincones. Una suerte de tonos cálidos y silencio que sólo invitan al placer de dejarse llevar por la búsqueda de nuestro libro soñado. Todos están aquí.

380Frases escritas con amor. | FOTO: Mila Ojea

Me encantan sus fotos en blanco y negro, láminas, los libros dibujados y frases escritas en las paredes y detalles hechos con mimo como esos caballetes de madera diminutos con mensajes sencillos. Es este un lugar de veneración de la literatura y todo lo que ella brinda, un lugar para soñar ojeando primeras ediciones y pasando los dedos con cuidado por las letras que forman los nombres de nuestros autores favoritos.

En la terraza han colocado un mueble expositor de libros protegidos del sol, algunos sillones y, lo mejor de todo, unas vistas al mar Egeo, tan azulado que llenará sus ojos para siempre.

381Terraza en el tejado con vistas al mar Egeo. ! FOTO: Mila Ojea

Y como premio extra, les aconsejo subir a la terraza que han dispuesto en la parte superior del local. Allí han colocado un mueble expositor de libros protegidos del sol, algunos sillones y, lo mejor de todo, unas vistas al mar Egeo, tan azulado que llenará sus ojos para siempre. En esta zona han celebrado hasta fiestas de boda. Quizás es aquí donde ocurre todo. La única condición para acceder a esta parte de Atlantis Books es descalzarse. No se puede pedir más.

382Rincones de la terraza. | FOTO: Mila Ojea

Este trocito de sueño fue creado en el año 2002 por los ingleses Oliver y Craig, dos estudiantes de Oxford que, estando de vacaciones en la isla, se dieron cuenta de que no había ni una sola librería. El color de esta tierra fue una inspiración para ellos. Una noche, entre vino y vino, decidieron emprender esta aventura a la que más tarde se unieron otros amigos recién licenciados que llegaron desde Chipre, Inglaterra y Estados Unidos.

El 1 de enero de 2004 aterrizaron en Oia, encontraron un local vacío y soleado que se ajustaba a su idea y firmaron un contrato de alquiler. También adoptaron un perro y un gato, consiguieron una licencia comercial, hicieron nuevos amigos, pusieron las estanterías, colocaron una barca en la terraza y lo llenaron todo de libros. Por último, pero no menos importante, pintaron todo de azul.

383Mural en la entrada. | FOTO: Mila Ojea

El nombre de Atlantis lo tomaron de la mítica Atlántida, ya que Santorini es considerada lo que queda de aquella isla desaparecida tras la catastrófica erupción de un volcán hacia el año 1456 a.C. También han creado una pequeña editorial, Paravion, donde editan pequeños libros que se caracterizan por un sistema desplegable con el que pueden ser fácilmente transportados sin apenas ocupar espacio en el equipaje.

Ahora se preguntan si sus hijos llevarán algún día este reducto superviviente de libros y magia. Asomados a la caldera de Santorini, se saben poseedores de la felicidad. Han cumplido un sueño. Ofrecen libros usados y nuevos, una cuidada selección de poesía, arte, filosofía y objetos griegos. Y conversación. También antigüedades o primeras ediciones para coleccionistas. Están abiertos todos los días del año, sin descanso. Se han enamorado y han creado familias. Ya forman parte de la vida de esta isla que agita el viento.

384Historia de la librería explicada en la pared. | FOTO: Mila Ojea

Dan cobijo a escritores y artistas si ellos se comprometen a hacer de ese local un lugar aún más acogedor e interesante. Organizan sesiones de cine al aire libre, tienen un programa llamado libro-burro para llevar libros a domicilio por toda la isla, también hacen teatro y otras actividades culturales y colaboran con la escuela de Oia. Me encanta su filosofía y su forma de aportar. Necesitamos más gente así a nuestro alrededor. Gente que embellece el mundo gracias a sus sueños, gente que sabe hablar y escuchar, valorar las grandes y pequeñas cosas que forman nuestro paseo cotidiano por el camino de los días. Y toda esta historia la cuentan en una pared de su preciosa librería.

385Ejemplares en griego de El Principito. | FOTO: Mila Ojea

Tanto si son amantes de los libros como si no, no pierdan la oportunidad de dejarse caer por aquí. Es un lugar para soñar porque nació de un sueño. Y se hizo realidad. Yo también compré algún ejemplar allí para regalar a mi sobrina. Sólo el tiempo y el afecto es mejor regalo que un libro. Pero dentro están contenidos todos los anhelos de quien lo escribió. Y no hay ninguna sensación equiparable en este mundo a sumergirse en el universo interior de unas páginas encuadernadas.

386Historias, fotos y luz. | FOTO: Mila Ojea

Lo expresaba muy bien el periodista Iñigo Domínguez cuando escribió que si encima encuentras arena de playa en las páginas de un libro te sientes melancólico por los días felices. Qué envidia el otro día, ver a mi hija abrir por primera vez ´La Isla del Tesoro´. Estos hallazgos, al ordenar libros, son evocadores. Encuentras en las hojas un billete de tren, una tarjeta de un hotel o una pestaña que no sabes si es tuya.

Es ahí, exactamente, donde empieza todo.

Donde todo empieza
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