martes 17.09.2019
En la céntrica Luis Espada cuelgan de varios edificios una treintena de carteles

Aflora al mercado de la venta la segunda vivienda del bum de los ochenta en Verín

No pocos son los viandantes, entre vecinos y turistas, que en los últimos meses fijan su atención en la considerable cantidad de carteles de "Se vende" que cuelgan de algunas fachadas de edificios en las principales avenidas de la villa. La explicación la encuentran los profesionales del sector en el afloramiento al mercado de aquella segunda vivienda de los emigrantes que sus hijos están colocando para obtener liquidez
La calle Luis Espada es donde más carteles de "Se vende" cuelgan de las fachadas.
La calle Luis Espada es donde más carteles de "Se vende" cuelgan de las fachadas.

El bum inmobiliario de los años setenta-ochenta, cuando los primeros emigrantes de Verín y su comarca comenzaron a invertir sus ahorros iniciales tras los primeros años en el forzado exilio económico, ha propiciado, en los últimos meses, que, cuarenta años después, comiencen a aflorar aquellas segundas viviendas adquiridas por entonces y que ahora, en condiciones muy mejorables, trasladan la sensación al viandante y turista -posible comprador- de que gran parte de la villa se encuentra en venta.

La Avenida Luis Espada es, con diferencia, en la que mayor número de propiedades de las anteriores se encuentran a la venta, fundamentalmente en edificios de construcción antigua y propiedad, en la mayoría de los casos, de herederos que ya no están ni censados ni residiendo en la villa y que han decidido convertir su patrimonio inmobiliario en liquidez.

Las razones que han llevado a registrar este ligero repunte en el mercado de la segunda vivienda han sido varias, según explican los profesionales del sector: "Por un lado, esas propiedades están en manos de los herederos de los promotores iniciales que no residen en el municipio, ya que sus padres adquirieron esta propiedad como su segunda vivienda para, bien utilizarla en el periodo vacacional, o como definitiva en el momento del retorno del país al que emigraron. Y, en segundo lugar, al encontrarse en condiciones de habitabilidad mejorables, esos inmuebles demandan una reforma que o bien no puede costearse o, en el caso de poder hacerlo, tampoco interesa por las condiciones del edificio. Por último -señalan-, no debemos dejar de considerar el coste que supone mantener un segundo inmueble cuando la situación económica es la que es y donde la incertidumbre en el mercado laboral es una constante incluso para aquellos que residen en las ciudades". 

Según varios profesionales del sector consultados, en la actualidad existen alrededor de un centenar de viviendas en venta en todo el municipio, "y la gran mayoría en esa condición; las edificaciones nuevas están prácticamente vendidas y, de las usadas solo permanecen en la bolsa de venta aquellas que no presentan las mínimas condiciones para su adquisición o que reclaman alguna reforma de importancia que permita ajustarlas al Código Técnico de la Edificación", apuntan.

Esta aparentemente preocupante circunstancia no incomoda lo más mínimo al regidor verinense, Gerardo Seoane. Coincide en señalar que "esas viviendas que en estos momentos están a la venta son en edificios con una notable antigüedad y que constituyen la segunda propiedad de muchos verinenses no residentes. Si te fijas -invita al interlocutor y al lector-, muy pocos de los carteles que se aprecian a simple vista cuelgan de edificios de reciente construcción", recalca. Según su pronóstico, ese parque de propiedades únicamente tendrá una salida "honrosa, que no será otra que la del alquiler. Pero para ello, sus propietarios deberán entender que ya nadie alquila cualquier cosa a cualquier precio, el perfil mayoritario del arrendatario demanda unas mínimas condiciones de habitabilidad que gran parte de esas segundas viviendas ya no presentan", señala. 

INMUEBLES CARGADOS DE HISTORIA QUE TAMBIÉN SE VENDEN

Esa sensación del viandante, sobre todo si tiene algún lazo afectivo con la villa, se incrementa al recorrer algunas de las principales avenidas, como la de Portugal, donde cuelga el cartel de "Se vende" del edificio propiedad de los herederos de la conocida estirpe Moreno y que en su día albergó el establecimiento textil Modas San Rosendo, patriarca de la familia que más tarde regentaría Textiles Saroni, ahora clausurada. 

También figura en el catálogo de ventas otro emblemático inmueble, el de los Almacenes Recadero, en Luis Espada. Su vecino de acera, el viejo hotel Aurora, ha logrado colocarse a un grupo inversor local que proyecta en él un nuevo establecimiento hotelero. Siguiendo esa línea, una entidad financiera cuelga el cartel sobre uno de los edificios más cuestionados estéticamente de la villa, el que en su día albergó las oficinas del Banco Pastor. El mítico cine Buenos Aires, que sonó como posible sede del auditorio de la villa, busca también nuevo propietario

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