venres 15/01/21
Un registro en el SiNASP dejó constancia de la actitud de la facultativa que acusa al ginecólogo de Verín

El expediente a Castrillo menosprecia el relato de las enfermeras del hospital y solo da veracidad al de la pediatra

De un repaso al expediente por el que se intenta incriminar al doctor Castrillo se extrae toda una evidencia: tanto la inspectora médica provincial como el Secretario Xeral Técnico que acuerda incoarlo, únicamente otorgan credibilidad al testimonio de la pediatra. Obvian en sus conclusiones incluso un registro informático realizado por la enfermera de planta del hospital. 

Documento en el que se registró una versión de los hechos por los que se acusa al doctor Castrillo.
Documento en el que se registró una versión de los hechos por los que se acusa al doctor Castrillo.

El secretario general técnico de la Xunta de Galicia, Alberto Fuentes Losada, en el escrito por el que se acuerda la incoación del expediente al doctor Castrillo Gutiérrez, no tiene reparo alguno en ejercer de acusador contra el proceder del médico palentino y en el relato de los hechos que hace para justificar la apertura del expediente elude claramente cualquier otro testimonio o registro que pueda poner en entredicho la versión de la pediatra, la única que se considera. Y lo hace en base al informe de inspección médica remitido por la inspectora María del Carmen Muñiz Rodríguez, quien también obvia jugosas declaraciones de una de las matronas intervinientes en los hechos, de la supervisora de enfermería de guardia el día 1 de diciembre de 2019 o, incluso, el registro en el SiNASP que realiza una enfermera de planta del hospital conocedora de lo ocurrido

SiNASP es el sistema de notificación y registro de incidentes y eventos desarrollado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social como parte de la Estrategia en Seguridad de Pacientes para el Sistema Nacional de Salud, y que también lo tiene implementado el Sergas en sus servidores informáticos. 
El objetivo del SiNASP es mejorar la seguridad de los pacientes a partir del análisis de situaciones, problemas e incidentes que produjeron, o podrían haber producido, daño a los pacientes. Se trata, en definitiva, de un registro informático en el que voluntariamente los profesionales sanitarios registran aspectos que consideran que deben mejorarse del funcionamiento de la prestación médica o de hechos relevantes de los que han sido testigo.

Pues bien, una de las enfermeras de turno el día en el que ocurrieron los hechos por los que se intenta expedientar al jefe de Ginecología de Verín, registró, de manera voluntaria, en un amplio informe, lo que pudo haber acontecido y que para nada es considerado en las conclusiones tanto de la inspectora médica provincial como del Secretario Xeral Técnico de la Consellería de Sanidade, que lo obvian. La profesional verinense refiere que "el día 1/12/2019, a las 9:00 horas, se presenta la pediatra de guardia en la unidad amarilla, demandando la presencia de una enfermera de manera urgente (sin aviso por parte del equipo de enfermería para que tuviese constancia para la valoración del recién nacido), informando del traslado inmediato del RN (recién nacido) por su extrema gravedad (RN con buena coloración, buena respiración, lactancia materna efectiva y funcionamiento del hábito intestinal -apunta la enfermera redactora de ese informe de manera adicional a la descripción de los hechos-)".

La pediatra entra en la habitación de la madre con una actitud nerviosa, eufórica e informando de la gravedad del RN, la madre se pone nerviosa e incluso sufre un episodio hipertensivo y no comprende la información ni las formas que tiene de dirigirse a ella, puesto que en ningún momento ella ha notificado al personal enfermero de la planta que veía al niño mal

También se refiere la enfermera del hospital en ese registro a la actitud de la pediatra: "La pediatra entra en la habitación de la madre con una actitud nerviosa, eufórica e informando de la gravedad del RN, la madre se pone nerviosa e incluso sufre un episodio hipertensivo y no comprende la información ni las formas que tiene de dirigirse a ella, puesto que en ningún momento ella ha notificado al personal enfermero de la planta que veía al niño mal", prosigue la enfermera, documentando unos hechos que coinciden también con los manifestados por la matrona de guardia ese día y que también figuran en el expediente. 

El relato de la enfermera de planta da fe también de la prisa que la pediatra tenía de salir de Verín pues, según deja registrado, la facultativa aludió en una conversación posterior en el control de enfermería que si el niño necesitaba antibiótico, como el paritorio estaba cerrado desde las 8:00 horas del día 1 de diciembre, el bebé debía ser trasladado: "(...) La pediatra, textualmente, refiere que a estos casos se le llaman PCRitis, son datos analíticos sin sospecha clínica y cuya elevación por sí misma no es criterio diagnóstico, por ello se acuerda repetir la PCR a las 19:00 horas de la tarde y, si procediese, trasladar al RN al CHUO", informa la enfermera de planta de guardia estableciendo las 10:00 como la hora en la que tenían lugar los hechos del relato anterior. 

La facultativa no respeta el acuerdo y decide adelantar el traslado

Sin embargo, la pediatra, incumpliendo el acuerdo al que habían llegado en el control de enfermería a las diez de la mañana -estando presente el doctor Castrillo y la matrona de guardia-, "a las 13:00 horas se presenta la pediatra con la supervisora de enfermería de guardia de manera sorpresiva como testigo, en la habitación de la puérpera para que firme un documento negándose al traslado del recién nacido. La madre, ante la situación de nervios, decide no pelear más con la pediatra (...) y acepta el traslado", recoge la enfermera de planta en el SiNASP.

La actitud de la pediatra coincide con la que también presentaba la que demandó a este diario, Clara Eugenia Gil, demanda que fue archivada

La actitud reflejada por la enfermera de planta de como se comportó el día 1 de diciembre de 2019 la denunciante del doctor Castrillo, según su relato, tiene su réplica un mes después, en la noche del tres al cuatro de enero de 2020, cuando otra facultativa especialista en Pediatría, Clara Eugenia Gil, protagonizaba una escena similar amedrentando a los padres de otra niña que había nacido en el hospital de Verín porque lo avanzado del estado de parto -con el paritorio cerrado- impedía que fuese trasladada a Ourense, como así requería el protocolo. Clara Eugenia Gil, quien apoyada por el Colegio Oficial de Médicos de Ourense acabó demandando a este diario y a su director por una de sus informaciones -demanda que fue archivada porque los hechos se ajustaban a la realidad de lo acontecido-, fue actora principal aquella noche de una escena muy similar a la del relato de la enfermera de planta en su registro del día 1 de diciembre de 2019 en el SiNASP. Para los lectores que no recuerdan lo ocurrido, reproducimos el vídeo grabado ese día y los comentarios que Clara Eugenia Gil realizaba a los padres de una recién nacida sana, con el ánimo de convencerles para un traslado de madrugada. 

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