domingo 09/08/20
"Si no fuese por el confinamiento, estaríamos lamentando daños personales", asegura un policía local de la villa

Un espectacular vendaval deja en Verín tejados arrancados de cuajo, diez vehículos dañados y decenas de árboles caídos

Alrededor de un centenar de incidencias se registraron en la villa de Verín y en las poblaciones cercanas en poco más de los veinte minutos que duró el vendaval de la tarde del lunes. Las consecuencias más graves las sufrieron los propietarios de las buhardillas del edificio del Carmen, en la avenida de Laza de la villa. Todos sus enseres quedaron al descubierto. El viento envió el tejado a la acera de enfrente.

Uno de los ejemplares de los jardines de Cabreiroá impedía esta tarde el acceso a la planta embotelladora.
Uno de los ejemplares de los jardines de Cabreiroá impedía esta tarde el acceso a la planta embotelladora.

Repasar con profusión todos los desperfectos que ha originado la fuerte tormenta que tuvo lugar esta tarde en el sur de la provincia de Ourense, con especial incidencia en la villa de Verín y sus núcleos de población cercanos, resulta verdaderamente difícil. El principal y más llamativo de todos ellos ha sido el desprendimiento de parte del tejado de uno de los edificios más altos de Verín, el del Carmen. Buena parte de la cubierta, orientada al Sureste, se desprendió poco después de las 16:00 horas y acabó impactando contra el bloque de viviendas del número 4 de la avenida de Laza, no sin destruir parte del mobiliario urbano de la vía y sembrar el pánico entre los empleados y la titular de la farmacia del número inmediatamente anterior. La fortuna ha querido que el horario de apertura del establecimiento sea a partir de las 16:30 horas, cuando ya el temporal había superado la villa verinense. De no haber sido así, reconocen agentes de la Policía Local de Verín, "estaríamos lamentando daños personales o incluso alguna víctima. Esta misma mañana, las colas de clientes esperando fuera eran habituales en todas las farmacias de Verín. Aunque si no fuese por el confinamiento, puede que también tendríamos que lamentarlas", dice uno de ellos. 

Un agente de la Policía Local de Verín inspecciona el lugar en el que cayeron las chapas. 

Ha sido, sin lugar a dudas, el desperfecto originado que más ha angustiado a los vecinos del edificio del Carmen y a gran parte de los de la avenida de Laza. Pero, no fue el único. No muy lejos de allí, justo enfrente del anterior, el inmueble del conocido bar Parada también perdió buena parte de sus tejas. Como ocurrió en A Rasela, donde se llevó por los aires los paneles metálicos de una de las viviendas e incluso llegó a doblegar una grúa utilizada para la construcción que amenaza con desplomarse en otra casa de la localidad. También se registraron desperfectos en las inmediaciones de las viviendas del Primero de Mayo, o en domicilio, entre otros, de núcleos como Vilamaior

Tejas volaron por buen parte de la villa, e incluso fuera de ella, como en Pazos. En la calle Elle, uno de sus edificios perdió más de la mitad de su tejado. En el estacionamiento disuasorio frente al Concello de Verín y que conecta con las calles Elle y Santiago Rodríguez sufrieron daños al menos cuatro vehículos, tres por la caída de un muro en el aparcamiento más cercano al restaurante Zapatillas, en el acceso al mismo desde Luis Espada. Ya en el parking posterior un árbol sepultaba totalmente al cuarto automóvil.

elleTejado arrasado casi en su totalidad en un edificio de la calle Elle. 

La sede de la asamblea comarcal de la Cruz Roja, en el barrio del mismo nombre, también sufrió importantes daños en su cubierta.

Por los suelos

Son también incontables el número de árboles que cedieron al vendaval. Uno de los primeros en caer fue en la vía de incorporación al cuartel de la Guardia Civil, recientemente remodelada. Su caída se llevó por delante, además, una farola. No mucho más lejos, eran varios los que se desplomaban sobre el muro del río, en el Camiño da Noria, al igual que otro que elegía hacerlo sobre el cierre perimetral de un almacén de materiales de construcción

Un par de chopos perdían la verticalidad en la carretera de Pazos a Villaza, dañando también a dos vehículos estacionados e interrumpiendo temporalmente el tránsito en esa carretera. La "Ecovía", entre Pazos y Queizás, o el sendero que comunica A Preguiza (Verín) con la localidad de A Pousa, ya en el Concello de Monterrei, bordeando el río, también registraron varias caídas de árboles. 

rioEn la inmediaciones de A Preguiza atacó también fuertemente el viento. 

No se libró tampoco de los daños el balneario de Cabreiroá. Uno de los primeros ejemplares cedió a la fuerza del viento y acabó obstaculizando el acceso rodado a la planta embotelladora de aguas. En la vecina localidad de la anterior, Queizás, el viento también movió algún que otro mobiliario en los jardines de las viviendas y destrozó la galería de un inmueble, además de dañarle el tejado. 

cabre4Una galería que dejó de serlo en Queizás.

En toda la tarde, según confirman los propios servicios de emergencia y policiales, las llamadas solicitando auxilio superaron el centenar, entre todas las registradas por Policía Local, Guardia Civil, Agrupación de Voluntarios de Protección Civil de Verín, Consorcio Provincial de Bomberos y 112. 

oimbraTampoco en Oímbra se libraron de la furia del viento. 

Pero, los servicios de auxilio de la villa no fueron los únicos con completa ocupación durante la tarde. En Oímbra y Monterrei también se vieron obligados a abandonar sus bases por la caída de árboles que impedían la circulación en algunas vías secundarias o pistas forestales. 

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