venres 06.12.2019
José Luis Saavedra, Simón Álvarez y Luzdivina Álvarez fueron los agentes del cuerpo condecorados este año

La Guardia Civil de Verín festejó su gran día con una eucaristía y un posterior y emotivo acto castrense en el cuartel

Una misa con la iglesia parroquial Santa María la Mayor de Verín repleta, un emotivo acto castrense con mensaje del capitán jefe de la Guardia Civil de la villa, condecoración a tres de sus efectivos y la imprescindible ofrenda floral a los agentes caídos en acto de servicio resumen la mañana de este 12 de octubre de 2019, festividad de la Virgen del Pilar, patrona del benemérito cuerpo

Hoy, como en la totalidad de las poblaciones con cuarteles de la Guardia Civil, se honró tanto al benemérito instituto como a su patrona, la Virgen del Pilar. Verín, no fue menos y acompañó, tanto en la solemne eucaristía en la iglesia parroquial Santa María la Mayor de la villa como en el posterior acto castrense, a la representación del cuerpo que no estaba de servicio en el día de hoy. Alrededor de doscientos efectivos de la Guardia Civil ocupaban pasadas las doce de la mañana los primeros lugares del templo parroquial. Estaban acompañados por las autoridades políticas y judiciales verinenses, así como por enviados de otros cuerpos policiales, como el Nacional, la Policía Local de Verín, y las vecinas lusas -que siempre colaboran con las españolas en no pocos operativos- de la Polícia de Segurança Pública y la Guardia Nacional Republicana

gc3En la calle Mayor de Verín, los vehículos oficiales de los dos cuerpos de la policía lusa invitados. 

En la concelebración eucarística, el párroco verinense Óscar Martínez instruyó a gran parte de los presentes en la historia de la veneración a Santa María en la capital maña. Según relató, el culto a la pequeña imagen -que hoy gozaba de un privilegiado lugar, acompañada por un manto con el escudo de la Guardia Civil-, data de la lejana noche del 2 de enero del año 40 después de Cristo, cuando el mismísimo Santiago Apóstol se encontraba con sus discípulos a orillas del Ebro y presenció la aparición de la Virgen María de pie sobre un pilar de mármol, "pilar que también se venera, como a la Virgen", precisó Martínez Caamaño en su homilía. La Santísima Virgen, que aún vivía, le pidió entonces al Apóstol que le construyese allí una iglesia, con el altar en torno al pilar donde estaba de pie y prometió que "permanecerá este sitio hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio". Desapareció la Virgen y quedó ahí el pilar. El Apóstol Santiago y los ocho testigos del prodigio comenzaron inmediatamente a edificar una iglesia en aquel sitio y, con el concurso de los conversos, la obra se puso en marcha con rapidez. Pero antes de que estuviese terminada la iglesia, Santiago ordenó presbítero a uno de sus discípulos para servicio de la misma, la consagró y le dio el título de Santa María del Pilar, antes de regresar a Judea. Éste fue el primer templo dedicado en honor a la Virgen Santísima. 

PATRONAZGO DE LA PEQUEÑA IMAGEN

Óscar Martínez también aludió al patronazgo de la Virgen del Pilar al cuerpo de la Guardia Civil, recordando que la devoción de sus agentes procede de la transmitida desde niños a los alumnos del Colegio de Huérfanos de Valdemoro. A ese centro, en septiembre de 1864, fue destinado su primer capellán castrense, el padre Miguel Moreno Moreno. Fue él quien organizó la capilla del centro, instaló en ella una imagen de la Virgen del Pilar e introdujo a los jóvenes alumnos en su devoción. 

La devoción de los guardias civiles a la Virgen en su advocación del Pilar, procede de aquélla transmitida desde niños a los alumnos del Colegio de Huérfanos de Valdemoro. Por disposición recogida en el Boletín Oficial del Cuerpo de 24 de septiembre de 1864, se nombró patrona del Colegio de Guardias Jóvenes a la Virgen del Pilar. Con el tiempo, los guardias procedentes del Colegio fueron extendiendo la devoción a la "Pilarica" por toda la geografía nacional, razón por la cual, el 7 de enero de 1913, el Director General del Cuerpo (General Aznar) solicitó de S. M. la proclamación de la Virgen del Pilar como Patrona de la Guardia Civil. La orden sería firmada por D. Alfonso XIII con fecha 8 de febrero.

REPRIMENDA 

Concluyó su homilía, incluso con cierta autocrítica hacia el propio gremio de los sacerdotes, del que dijo era uno de los más sangrantes en lo que a individualismo se refiere. Fue ése el leit motiv de su discurso, que también utilizó en una amable reprimenda a los agentes presentes por permitir que "ese individualismo provoque que se pierda la vida en los cuarteles, con lo que ello conlleva al menoscabo de la identidad y de la imagen de colectivo y de la devoción a su patrona". 

guardia1Lleno absoluto en la iglesia parroquial para acompañar a los integrantes del cuerpo de la Guardia Civil.

La celebración eucarística, en todo momento acompañada de las voces de la Coral Polifónica de Verín, concluyó con la interpretación de dos emotivos himnos, el propio de la patrona de la Guardia Civil, el "Himno de la Virgen del Pilar", y el del estado español, que sonaron previos a la despedida de los asistentes a la eucaristía, que llenaron la iglesia parroquial. 

ACTO CASTRENSE EN EL CUARTEL

Gran parte de los presentes en la basílica verinense se trasladaron a pie hasta la explanada del cuartel de la Guardia Civil de Verín, donde pasadas las 13,15 horas tuvo lugar el acto castrense en el que el capitán jefe se dirigió a los presentes en un breve discurso conmemorativo, se impusieron varias medallas al mérito de algunos de los agentes del cuerpo por sus servicios en el último año y se realizó la emotiva ofrenda floral a todos los caídos del Instituto Armado en acto de servicio. 

gc1Autoridades políticas, judiciales y policiales, en la mesa presidencial del acto castrense en el cuartel.

Abrió el acto el teniente de la Guardia Civil, Juan Carlos Nogueiras, reclamando para la bandera, el escudo y el himno nacional, como símbolos de la patria, el máximo respeto y consideración -instantes antes de que sonasen los compases introductorios de las cornetas previos a las primeras notas de la composición armonizada por Bartolomé Pérez Casas, el himno de España-. 

El teniente Del Valle solicitó autorización al capitán jefe del destacamento para dar comienzo a los actos. Con el permiso concedido por la máxima autoridad del benemérito cuerpo en la zona, se iniciaron éstos pasando revista a la formación dispuesta en la explanada del cuartel, para posteriormente proceder a las condecoraciones a los guardias civiles que por su labor en los últimos doce meses fueron reconocidos con la Cruz de la Orden del mérito de la Guardia Civil: el teniente José Luis Saavedra Casais, el agente Simón Álvarez García y la guardia civil Luzdivina Álvarez Bóo -quien recibió la condecoración de su padre, el también guardia civil, ya retirado, Samuel Álvarez-. También recibió una placa por su labor prestada durante más de 20 años en el cuartel verinense, Pilar Blanco Veiga, natural de Santa María (Vilardevós), y a la que el cuerpo quiso homenajear al alcanzar su situación de jubilada tras dos décadas realizando labores de limpieza en el complejo. 

MENSAJE DEL CAPITÁN JEFE

El capital jefe Francisco Javier Martín Márquez se dirigió a continuación a los presentes, significando en su discurso los 175 años de vida de la Guardia Civil, y los 60 de su Agrupación de Tráfico, que en este 2019 se conmemoran. El mando repasó, sucintamente, la historia de la institución y sus objetivos, recordando a los presentes la leyenda del artículo número uno de la Cartilla de la Guardia Civil, en el que consigna al honor como la principal divisa de cada uno de sus números. Y señaló como servicios destacados en el último año, las numerosas aprehensiones de prendas falsificadas por valor de un millón de euros, la detención de los autores de una treintena de delitos contra la propiedad, la actuación en la riada del pasado mes de julio o la actuación realizada en los últimos 12 meses por los efectivos del destacamento de Tráfico en la prevención y auxilio de accidentes en las carreteras de la comarca.

Martín Márquez quiso también destacar "la labor más satisfactoria que llevamos a cabo en este cuartel, que no es otra que la de la protección a las 45 mujeres que todavía, lamentablemente, están siendo víctimas de la violencia de género" y realizó una enérgica petición a la sensatez de la ciudadanía en materia de concienciación frente a la lacra de los incendios forestales, lamentando "la cantidad de incendios forestales que año tras año se producen, la mayoría intencionados y que causan graves daños al medio ambiente", aseguró. 

Con el homenaje a los guardias civiles caídos "por España" en todos los tiempos al son de "La muerte no es el final"  y tras la oración leída por el teniente Juan Carlos Nogueiras -previa a la ofrenda floral y a la salva de disparos al aire en su honor-, concluyó el acto, no sin antes, como no podría ser de otro modo, escuchar con la emoción de los uniformados el himno de la Guardia Civil. 

gc4Los asistentes acudieron minutos más tarde a uno de los pabellones del cuartel verinense, donde los agentes ofrecieron a la población civil, familiares y autoridades un generoso ágape. 

  

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