martes 24/11/20
La matrona María Belén Vázquez acaba de doctorarse en Psicología con una tesis en la que aboga por su protocolización

"Vigilar la salud mental de una mujer durante el embarazo debería ser tan importante como controlar su estado físico"

Su reconocimiento académico al más alto nivel llega cuando está a punto de cumplirse el primer aniversario de una memorable fecha para el imaginario colectivo comarcal: la del anuncio, aquel 22 de noviembre de 2019, de la clausura del servicio de partos del hospital de Verín, que no lo fue. María Belén Vázquez es doctora cum laude en Psicología merced a una tesis en la que se estudió, de manera pormenorizada, la depresión en el embarazo y postparto

La matrona y psicóloga María Belén Vázquez, en el paritorio verinense.
La matrona y psicóloga María Belén Vázquez, en el paritorio verinense.

María Belén Vázquez es mujer, enfermera, psicóloga, matrona y, desde el pasado 23 de octubre, doctora cum laude en Psicología por la Universidad de Santiago tras defender, con merecido éxito tras seis años de intenso trabajo académico, documental y analítico, su tesis "Depresión en el embarazo y postparto: prevalencia y factores asociados". El orden es el que es y el que la ha llevado al reconocimiento, entre sus compañeras de la profesión, como una de las primeras -en la comunidad autónoma- en profundizar en una incipiente -pero no por ello menos importante- disciplina, la psicología perinatal. 
Su experiencia como matrona, el contacto diario con las futuras madres y su posterior control tras el parto la han llevado a profundizar en el estudio del comportamiento de las primeras y en los factores que inducen a que una aparentemente feliz progenitora pueda estar sufriendo una depresión preparto que podría, no solamente desencadenar en otro decaimiento emocional tras el alumbramiento, sino también -y mucho más preocupante- en la propia evolución favorable de la gestación. 

Bajo ese cuerpo menudo, se esconde también un alma reivindicativa. Fue portada de diarios nacionales con otras tres de sus compañeras en lo alto de un muro del hospital, cuando todos los profesionales del centro -salvo su director y algún allegado más a la gerencia-, y la práctica totalidad de la sociedad verinense reclamaban la reapertura del paritorio local en el que trabaja desde hace siete años como integrante de las listas de contratación del Sergas. 

Su reconocimiento académico al más alto nivel llega cuando está a punto de cumplirse el primer aniversario de una memorable fecha para el imaginario colectivo comarcal: la del anuncio, aquel 22 de noviembre de 2019, de la clausura del servicio de partos del hospital de Verín, que no lo fue. 
 

¿Qué fue primero?

La enfermería y más tarde la psicología. El interés por la psicología perinatal llegó en mi primer año de especialidad como matrona, en uno de los trabajos que tuve que hacer la descubrí y decidí que cuando terminase mi especialidad intentaría sacarle provecho a mi doble formación por este camino, el de la psicología perinatal. 

Para los no iniciados, ¿qué es la psicología perinatal?

Es una rama de la Psicología que se centra en el periodo perinatal, es decir, el periodo que comprende la etapa preconcepcional, el embarazo, el postparto y todo lo que tenga que ver con la maternidad. Es decir, todo lo que abarca la maternidad es competencia de estudio y análisis de la psicología perinatal. Un grupo de profesionales detectó que había campo para profundizar y a mí, siendo matrona, y psicóloga, me interesó sobre manera ese ámbito. 

Seis años de tesis y duro trabajo. ¿Por qué este tema de análisis y no otro?

Porque nadie lo había hecho antes, fue muy complicado encontrar a alguien que estuviese investigando, desde la psicología, en el campo perinatal. 

¿Podemos decir que es usted pionera en este campo en la comunidad gallega?

Mi tutora en la tesis, María del Carmen Míguez, y yo, sí. Comienzan a profundizar en Madrid, o en Cataluña, donde han sido pioneros, pero es un campo que está por explotar. No me consta que alguien en la Universidad de Santiago de Compostela haya investigado, o lo esté haciendo, sobre la maternidad desde un punto de vista de la psicología. 

¿Qué aplicación práctica tiene su tesis en el día a día como matrona?

Por un lado, ha sido capaz de demostrar que la depresión existe y que las embarazadas y las madres tienen depresión en un porcentaje más elevado que en otra patología que se siguen durante el embarazo o de aquellas consultas de alto riesgo obstétrico. Por ejemplo, se sabe que los hijos de las madres que sufren depresión durante la gestación tienen mayor probabilidad de nacer de forma prematura, con bajo peso, retraso en el crecimiento, etcétera, es decir, tienen mayor riesgo de morbimortalidad neonatal. Vemos que de otras patologías como la diabetes, la obesidad, la hipertensión sí se hacen cribados durante el embarazo a todas las mujeres y se les hace un seguimiento exhaustivo, pero sin embargo no se tiene en cuenta ni se hacen cribados para la depresión.

Vaya, que parece que lo emocional durante el embarazo no le importa al sistema. 

Efectivamente, solamente se tiene en cuenta el aspecto físico de la madre, pero no solo en el embarazo. Es más, ni tan siquiera se menciona en la guía de atención al embarazo del Sergas. La última actualización fue el pasado año y ni una sola mención a la cuestión psicológica. Un simple repaso a otras guías, como la catalana, que sí incluye un capítulo específico de la salud emocional de la embarazada, hubiese sido suficiente para comenzar a profundizar en Galicia sobre esa cuestión. 

¿Se atreve a calibrar la incidencia del factor emocional de la madre en los posibles riesgos del embarazo?

Creo que la salud mental de una mujer es igual de importante que su condición física para un embarazo sano, y como tal debería prestársele la misma atención a uno y otro aspecto. Hay mujeres que pueden llevar físicamente bien y sin complicaciones un embarazo y, sin embargo, que sean capaces de tratar el malestar psicológico que puedan estar sufriendo. O al revés, mujeres con complicaciones o malestar físico y que, en cambio, psicológicamente no presenten ningún distrés. Estoy convencida de que la importancia debería ser la misma. 

Creo que la salud mental de una mujer es igual de importante que su condición física para un embarazo sano, y como tal debería prestársele la misma atención a uno y otro aspecto

Uno siempre piensa que una mujer embarazada, salvo casos concreto de gestaciones no deseadas, es una mujer feliz. Pero la realidad, tengo entendido es otra. ¿Por qué se deprime una embarazada?

Hay múltiples factores. Por ejemplo, uno de los motivos de depresión en el embarazo es cuando se da uno no deseado. Y, en contraposición, el haberse sometido a tratamientos de fertilidad para conseguir el embarazo también es un factor de riesgo. Luego, hay otros muchos: un bajo nivel de estudios, los ingresos económicos, el haber reaccionado mal al embarazo aunque fuese uno deseado.

Bien, usted ha venido aquí a hablarnos de su tesis.

En efecto, risas. La tesis buscaba conocer cuál era la prevalencia de la depresión en el embarazo en cada uno de los trimestres, y ver cuál era su prevalencia también en el postparto, es decir, a los dos meses, a los seis meses y a los 12 meses. Se evaluó a un total de 569 mujeres embarazadas, para determinar cuántas y por qué podrían estaban en riesgo de sufrir depresión, además de hacerles posteriormente un seguimiento a cada una de aquellas que acabaron experimentando esa depresión y así poder establecer la prevalencia y variables asociadas a la depresión en el embarazo y en el postparto. 

Intuyo entonces que deprimirse durante el embarazo es también factor de riesgo para la depresión postparto.

Intuyes bien, es el principal factor de riesgo y consecuencia a la vez. 

¿Deberíamos someter a las mujeres embarazadas a un test para conocer el riesgo de futuras depresiones?

Sin duda alguna, incluso antes del propio embarazo. Existe lo que se llama la consulta preconcepcional, que ni se potencia desde el sistema sanitario ni la gran mayoría de los futuros padres la conocen, en parte debido a la escasez de matronas en los centros de salud y muy especialmente en los de la provincia de Ourense.

 El objetivo a corto plazo de la tesis es ése, conseguir que se incluya en la guía de atención al embarazo y postparto de Galicia el cribado de la depresión

Pero, volviendo a tu pregunta, sin duda que debería incorporarse el cribado de la depresión en el embarazo. Es fundamental ahora mismo protocolizarlo. El objetivo a corto plazo de la tesis es ése, conseguir que se incluya en la guía de atención al embarazo y postparto de Galicia el cribado de la depresión. Además, tendría un coste nulo, es un cuestionario de diez preguntas que puede realizarlo cualquier profesional y que, paradójicamente, puede ahorrar mucho dinero. El problema es que este tipo de patologías mentales no se miden en costo sanitario, no ocurre por ejemplo como en el Reino Unido, donde sí son pioneros y así lo entienden y lo tienen cuantificado: Estiman que los costes de los trastornos de salud mental perinatal suponen más de nueve mil millones de euros al año.

¿Me está diciendo que aquí no se tiene conciencia de ese problema?

Así es, es muy curioso que, por ejemplo, sean los países árabes los que más publicaciones han registrado en los últimos años sobre salud mental perinatal. En Europa y en España no hay todavía conciencia de que exista un problema. La maternidad está idealizada y es tabú todo lo negativo. Las mamás tienen que estar superfelices, salir del hospital estupendas... Y, además, las mujeres aquí no se quejan, porque las que lo hacen inmediatamente les dicen que es lo normal lo que les ocurre. No hay profesionales sensibilizados en un campo que, lamentablemente, está todavía por desarrollarse. Durante el estudio tuve a algún marido que llegó a decirme que cómo se me ocurría preguntarle según que cosas a una embarazada.

Y, ¿cuáles eran esas preguntas tan insidiosas, entonces?

Pues, muy comunes para las mujeres embarazadas, que a veces se sentían aliviadas de que alguien se interesase por esas cuestiones. Eran del tipo ¿te has deprimido en las últimas semanas?, ¿has tenido ganas de llorar? ¿sientes que este nuevo estado te supera?, ¿tienes miedo al parto? ¿temes morir en el parto?... 

Entiendo que son miedos reales.

Por supuesto que lo son pero no llegan casi nunca a manifestarse, porque socialmente no se admite la expresión de sentimientos negativos por parte de una embarazada. 

¿Cuál es entonces ahora el objetivo?

Pues convertir a Verín y a su servicio de Obstetricia en uno de los pioneros en protocolizar el cribado de la depresión entre las embarazadas. Creo que Verín podría ser un lugar idóneo para una iniciativa piloto en esta línea.

Para terminar, ¿cómo están emocionalmente las embarazadas gallegas?

De todas las estudiadas, que fueron más de 600 en estos seis años de trabajo, puedo concluir que los niveles de prevalencia de la depresión en el embarazo y postparto están por encima de la media de la prevalencia si los comparamos con otros estudios realizados en Europa y otras partes del mundo. 

"Vigilar la salud mental de una mujer durante el embarazo debería ser tan importante...
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