La suspensión condicionada de Irán con el OIEA disparó un rebote en el petróleo, pero el mercado se ha enfriado
En un giro quizá no tan inesperado en los mercados internacionales, Irán ha anunciado la suspensión condicionada de su cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), una decisión que desató una oleada de nerviosismo en los precios del crudo y que no tardó en reflejarse con movimientos como el del barril de Brent, cuyo precio llegó a los 69-70 dólares, mientras que el WTI registró una subida similar.
El petróleo se encareció brevemente en un contexto de tensión internacional marcado por ataques y declaraciones cruzadas. En mitad de esta tormenta, los analistas ahora coinciden en que esta subida fue un rebote puntual más que el comienzo de una tendencia alcista que se mantenga en el tiempo.
¿Por qué ha subido el precio del petróleo?
El motivo tras la reciente evolución del precio del petróleo es claro. Desde que Estados Unidos e Israel empezaron a lanzar bombardeos selectivos en diferentes instalaciones nucleares estratégicas de la región de Irán, el país se movilizó. El país tomó represalias militares contra ambos países y, poco después, anunció públicamente la suspensión de la cooperación con el OIEA, condicionando futuras inspecciones al visto bueno del Consejo de Seguridad Nacional.
La decisión fue impulsada por los últimos encontronazos bélicos y, también, por la supuesta parcialidad de la OIEA, según señalan desde Irán. El gobierno iraní afirma que el organismo se ha posicionado claramente en los últimos acontecimientos y que ha buscado la fácil justificación de los ataques sufridos en sus instalaciones. Por eso, han decidido retirar su cooperación a nivel nuclear ya no solo como un gesto simbólico, sino también como lo que parece un claro desafío al sistema internacional de seguridad nuclear.
Ese enroque del gobierno iraní se reflejó rápidamente en los mercados, sobre todo en el precio del crudo, con subidas que se dieron de inmediato. Inversores, accionistas y mercados en general temen que el país endurezca sus exportaciones, ya que cuenta con una de las reservas y producciones de crudo más grandes del mundo. Tan grandes que, a pesar de que los inventarios de petróleo han aumentado en Estados Unidos, lo que generalmente haría que los precios bajaran, la situación fue inversa a lo que debería ser.
¿Algo pasajero o un adelanto del futuro del petróleo?
Oriente Medio es una región clave para el suministro global de petróleo debido a la riqueza de materia prima y a la amplia preparación de sus países miembros para explotar este recurso. Sin embargo, que se suspendan las inspecciones nucleares aquí es algo que dispara el miedo y la percepción del riesgo. Si las tensiones crecen, por ejemplo bloqueando zonas de paso y tránsito comercial como el Estrecho de Ormuz, los precios podrían dispararse ipso facto en todos los mercados del mundo.
Sin embargo, los expertos instan a la calma. Esta subida apunta a ser un rebote, causado entre otras razones por la prima de riesgo, y a pesar de los ajustes que ha hecho recientemente la OPEP+, que indica aumentos de producción para el mes de julio. De hecho, muchas voces señalan también a la debilitación del dólar como otro de los ingredientes que han causado esta situación.
Sea como fuere, la situación requiere estudio, porque su reflejo ya se está viendo por todas partes. Los combustibles fósiles registraron un alza puntual en diferentes partes del mundo, pero en los últimos días los precios han empezado a estabilizarse. Aún así, hay muchas miradas puestas en la próxima reunión de la OPEP+, así como en los próximos inventarios de petróleo de Estados Unidos. Aunque la situación se ha calmado, si vuelve a haber una escalada bélica con Irán, todo puede volver a repetirse e incluso tener peores consecuencias.
En este contexto, son tres los puntos clave para saber qué puede pasar con el petróleo. Por un lado, la reacción de Occidente y su posible presión diplomática a Irán para volver a cooperar con el OIEA, ya que podría calmar la situación a nivel comercial y hacer que el petróleo bajara de precio en caso de conseguirlo. Por otro lado, los resultados más recientes de la EIA muestran un aumento sostenido en las reservas de petróleo en Estados Unidos. Esta acumulación refleja un exceso de oferta, lo que suele presionar a la baja el precio del crudo, a pesar de la tensión geopolítica.
Por último, pero no por ello menos importante, lo que suceda con la OPEP+. La organización ya ha acordado aumentar su producción, pero cualquier cambio de rumbo podría afectar a una situación que ya está algo tensa. Si surgiera cualquier tipo de crisis, estos acuerdos podrían no ser suficientes para contener nuevas subidas.
Es pronto para ver un camino claro respecto al crudo, pero hay razones suficientes para seguirlo de cerca y poder determinar cuál es su progresión, sobre todo por cómo repercute a la economía global en todos los niveles.