La jueza deja en libertad al investigado por el incendio de Oímbra | NOTICIAS VERÍN
La jueza María Iglesias Bueno ha acordado la puesta en libertad del hombre investigado por el incendio de Oímbra. La decisión se tomó a petición de la Fiscalía, y se le ha impuesto al investigado la obligación de comparecer periódicamente en el juzgado mientras continúa la instrucción de la causa. La jueza entiende que el riesgo de reiteración delictiva y de destrucción de pruebas ha perdido intensidad, por lo que ya no está justificada la medida de prisión provisional.
El presunto autor, un varón de 46 años y vecino de A Gudiña, había sido detenido el pasado 14 de agosto por el Seprona de la Guardia Civil. Tras ser puesto a disposición judicial, la jueza del Tribunal de Instancia número 1 de Verín, María Iglesias Bueno, había decretado su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, el 17 de agosto. En ese momento, la decisión judicial se basó en el riesgo de fuga, así como en el riesgo de destrucción o alteración de pruebas y la reiteración delictiva.
Según las investigaciones, el hombre se encontraba realizando labores de limpieza y desbroce con un tractor en la zona, a pesar de que el índice de riesgo de incendio se encontraba en un nivel extremo en ese momento. Esta negligencia fue señalada como la causa de los dos focos del incendio. Al hombre se le imputan dos delitos de incendio forestal por imprudencia grave y tres delitos de lesiones graves, en referencia a las heridas sufridas por tres brigadistas. También está siendo investigado por un delito de daños asociados al fuego que arrasó miles de hectáreas. La investigación continúa para determinar si existen otras responsabilidades civiles y penales.
¿Quién mandó realizar los desbroces?
Desde el primer momento, el varón detenido reconoció estar desbrozando en las inmediaciones de A Granxa, pero también afirma que no provocó los incendios. Ahora falta saber quién le mandó realizar aquellos trabajos. En su declaración, el investigado siempre ha mantenido que trabajaba para una empresa que, a su vez, trabajaba para Seaga y para el Concello de Oímbra.
De estas dos entidades recibía las órdenes de trabajo. Sin embargo, la alcaldesa de Oímbra, Ana Villarino, afirmaba desde el primer día que no se mandó limpiar desde el Concello y que la responsabilidad de dicho servicio de limpieza y desbroce recae en Seaga, empresa pública encargada de la limpieza de las fajas de protección contra incendios forestales. Fue precisamente esta entidad pública, Seaga, la que el día 3 de agosto de 2025, nueve días antes de la catástrofe ambiental, comunicó vía mail al Concello de Oímbra "que pararan os traballos dos 12 km das vías do convenio que tiñamos asinado con Seaga, que así llo comunicaran á empresa, mentres as condicións meteorolóxicas non foran máis favorables para realizar os traballos", precisó la regidora de Oímbra, Ana María Villarino Pardo.