El espacio televisivo de TVE grabó uno de sus programas en el parador

MasterChef en Monterrei: cuando el humo era de los incendios… y el menú, de la costa

Más de uno de los ciento y pico invitados aseguraron haber salido con hambre del convite.

Hay homenajes que reconfortan y otros que, sin pretenderlo, se convierten en una sátira perfecta. La grabación, este jueves 15 de enero de 2026, de un programa de MasterChef de TVE en el Parador de Verín, impulsada con entusiasmo institucional por el alcalde de Monterrei, José Luis Suárez, pertenece sin duda a la segunda categoría.

La intención oficial era loable: rendir homenaje a una comarca golpeada por la devastadora ola de incendios. Una comarca de interior, agrícola, ganadera, históricamente castigada y recientemente movilizada. Todo muy emotivo. Muy solemne. Muy televisivo.
Lástima que, a la hora de sentarse a la mesa, Monterrei desapareciera del plato con una eficacia digna de un truco de magia.

Porque el menú del supuesto homenaje fue el siguiente: alófilas y percebes con mole verde, merluza y choco, bacalao con coliflor y guisantes. Es decir, un sentido tributo a… la costa. A kilómetros de distancia. Con salitre, pero sin memoria.
Ni rastro de ternera. Ninguna patata de A Limia. Ningún producto que huela a tierra, a trabajo diario, a lo que realmente sostiene esta comarca cuando no hay cámaras ni focos. Para un evento que pretendía poner en valor el territorio, el territorio fue tratado como un mero decorado rústico con buena iluminación.

La carpa instalada para la elaboración del menú costero degustado en Monterrei. | FOTO: Noelia Caseiro.

Resulta especialmente llamativo —por no decir obsceno— que esta exaltación gourmet del mar llegase apenas días después de que agricultores y ganaderos de Ourense salieran a la calle para protestar contra el tratado de Mercosur. Un sector asfixiado, reclamando apoyo institucional, visibilidad y coherencia. Y cuando llega la ocasión perfecta para lanzar un mensaje claro, para respaldar con hechos y no con discursos… se opta por el bacalao.

No deja de ser revelador que el gran escaparate nacional servido desde Monterrei no encontrara espacio para un solo producto local -salvo el vino, que ya venía cocinado-, pero sí para una cuidada puesta en escena donde el alcalde ejerce más de productor ejecutivo que de representante del territorio. Mucha televisión pública, mucha sonrisa, mucha foto… y muy poca comarca.

El regidor de Monterrei, José Luis Súarez Martínez. | FOTO: Alberte Paz.

Quizá el problema sea conceptual: confundir promoción con postal, homenaje con espectáculo y política local con atrezzo. Monterrei no necesita que la miren como a un fondo bonito mientras se cocina otra cosa. Necesita que se la tome en serio.

Porque cuando el supuesto homenaje ignora a quienes siguen cultivando, criando y resistiendo tras los incendios, lo que queda no es un gesto bonito. Es un plato frío.
Y, desde luego, muy poco nuestro.