OPINIÓN | Los Cuentos de Navidad de "Moncho de Laza" Dickens

El pasado 22 de octubre a "Moncho" no le dolieron las cervicales para saludar, marcialmente, a Luis Menor. | FOTO: Noelia Caseiro.

REFLEXION ANONIMA. O largo da miña vida pasei, cousas que solo eu sei como foron, e algunhas canto me chegaron a doer.

Pero a pesar de todo eso eu sigo o meu, sin odiar, sin envidiar a naide, por que aprendín que anque che fagan dano debes, si podes, facer ben.

A vida e coma unha roda da fortuna, as veces arriba, as veces, abaixo.

Fantasía pura. No, no lo he escrito yo. Aquí solemos ser muchísimo más respetuosos con la lengua. Es una copia exacta de una de las publicaciones en el muro del Facebook oficial de una institución municipal, la de Laza. Algunos, tras leerlo, lejos de opinar, lloraron directamente. Bien de la emoción que les provocó. Bien de la risa.

Quien suscribe lleva un día viajando de una a otra. 

Tanto ha sido el impacto en mi patata cardiaca que me ha inspirado hasta el punto de dedicarle un par de horas de reflexión a algunas de las cuestiones que persiguen a ese gran capitán del verbo: "Moncho" de Laza. 

Si les digo la verdad, no salgo de mi asombro. No puedo llegar a creer cómo desde una cuenta oficial de una institución se puede redactar semejante estupidez enmascarada de reflexión anónima y totalmente falaz si es que al magno regidor se refiere. Pero, en honor a la verdad más absoluta, y no a la que él predica, ya nos tiene más que acostumbrados. 

Nos tiene acostumbrados, por ejemplo, a desear el mal públicamente y en pleno, aunque después su obediente secretaria decida omitir interesadamente el comentario. 

Nos tiene acostumbrados, por ejemplo, a tildar de "circo" la transmisión íntegra de un medio de comunicación de una sesión celebrada en el salón de plenos de su cortijo -perdón-, de la casa consistorial de todos los lazanos. 

Nos tiene acostumbrados, por ejemplo, a responsabilizar del retraso imperdonable e inexplicable de las obras del "Parque Feiticeiro" a un medio que dice le extorsiona -también lo dijo en pleno, y también su ayudante de cámara decidió omitirlo-. 
 

A lo que no nos tiene acostumbrados es, por ejemplo, a dar explicaciones coherentes. Léase, sin ir mucho más lejos, a cómo fija de manera regular juntas de Gobierno para llevarse un sobresueldo a casa, con el que complementar la pensión que recibe por su incapacidad permanente tras aquel accidente en enero del 2020 y que le dejó, aparentemente, sin las capacidades propias que posibilitase seguir dirigiendo el parque de bomberos de la comarca.
 

Tampoco nos tiene acostumbrados a dar explicaciones de por qué un detective siguió sus pasos durante diez días -también el día en el que fue a susurrarle a sus caballos-, incluso con el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y el de la Deputación, Luis Menor -al que saludó marcialmente sin aparente atisbo de dolor cervical- presentes en un mismo escenario, el de la inauguración del nuevo edificio de Urgencias del hospital verinense. 

O de por qué los lazanos van a pagar más por la recogida de la basura de lo que lo harán los olimbriguenses -sí, palabro que se refiere a los naturales de Oímbra-, merced al empeño de "Moncho" de permanecer en el servicio de la Mancomunidad pese a la espantá de la mayoría de los Concellos que sí miran la pela. 

Tampoco nos tiene acostumbrados a contar con todos aquellos que no le sean de la cuerda. Para muestra, el homenaje al médico rural en el que se decidió obviar el nombre de un "rojo", pariente ya fallecido de su azote en la oposición. 

Y así, podríamos seguir con el cuento de sus cuentos pero, entenderán que sería ímprobo el esfuerzo e incontable el tiempo consumido. 

Por eso que volveremos a las primeras sensaciones descritas, sí, esas a medio camino entre la emoción y el desternille, abandonando esta que aún nos persigue hasta el punto y final, que no es otra que la indignación por las sucesivas faltas de respeto que "Moncho" Dickens de Laza hace a la inteligencia de sus votantes y de aquellos que no lo son, confirmando el grave descenso en representatividad y seriedad institucionales que sufrió ese Concello desde que un caballero como el que le precedió antes de su primer mandato decidió dejarle como sustituto. 


OTRO SÍ DIGO: Vendrá a decir "Moncho" Dickens -aguarden al próximo pleno, en el que sí estaremos mejorando su "circo"-que no nos alegramos de la inversión que su gestión ha conseguido para el municipio y cuya obra -la de la residencia de ancianos- acaba de ser adjudicada a la empresa constructora de un nacido en el pueblo de mi padre.