domingo 17.11.2019
Las jornadas se trasladaron al Centro das Artes por la tarde para escuchar, entre otros, al premio Planeta

La exitosa respuesta del público en el auditorio augura una III edición de las Jornadas de Novela Histórica

Nadie de los presentes podría entender que el próximo año, dada la exitosa respuesta del público que ayer se dio cita en el auditorio en horario vespertino para escuchar, entre otros, a Margarita Torres y al todavía vigente premio Planeta Santiago Posteguillo, no se celebrase una tercera edición de las Jornadas de Novela Histórica. El alcalde, Gerardo Seoane, formuló en la clausura una petición a sus adversarios para continuar con su celebración en el caso de que los resultados le sean esquivos.

 

Santiago Posteguillo, en el momento de la presentación de la obra "Yo, Julia", último premio Planeta, en el auditorio de Verín.
Santiago Posteguillo, en el momento de la presentación de la obra "Yo, Julia", último premio Planeta, en el auditorio de Verín.

Aunque la apuesta por parte de los organizadores era arriesgada, el público verinense respondió a la llamada y acabó ocupando la práctica totalidad de las butacas del auditorio en la segunda y última de las Jornadas de Novela Histórica a las que el regidor, Gerardo Seoane, en su alocución de despedida, le ha dado continuidad. El reclamo del todavía premio vigente de la Editorial Planeta, Santiago Posteguillo, unido al resto de conferenciantes, todos de reconocido prestigio en el ámbito de este género, contribuyó a confimar que el salón de actos de la Casa da Cultura se hubiese quedado ayer pequeño.

La jornada transcurrió entre la Biblioteca y el Centro das Artes Escénicas. Y tuvo al trovador y luthier Emilio Arias como intermedio de cada una de las comparecencias. Por la mañana, fue Francisco Narla, quien tras la intervención de Arias, el que habló de su obra "Laín el bastardo: el camino hacia Oriente". Le acompañó, media hora despues, el director de las jornadas, José Luis Corral, para presentar su libro "Los Austrias III: el dueño del mundo. Triunfo y ocaso de Carlos I".

Por la tarde, y ya con el auditorio como escenario, de nuevo volvieron a sonar las interpretaciones de Emilio Arias Martínez, quien abrió la sesión vespertiva para después ser secundado por Margarita Torres. Sobre el escenario, su libro, "La profecía de Jerusalén y el camino a Galicia". No fue poca la expectación que Torres generó entre los asistentes, sobre todo por su puesta en escena con numerosos mapas y hasta una recreación de alguna vivienda de los romanos en Hispania, intentando contextualizar su obra en el tiempo a todos los presentes.

EL PLATO FUERTE DE LA TARDE

Fue Santiago Posteguillo, el todavía premio Planeta vigente con su novela "Yo, Julia", el encargado de poner fin a la serie de autores que presentaron alguna de sus producciones en esta edición. Posteguillo habló de cómo llegó a fraguarse su obra, de las referencias que logró encontrar, la primera fruto de la tesis de una profesora de la Universidad de Oxford, Barbara Lewick, sobre la que fue esposa de Septimio Severo, el primero de los emperadores de origen norteafricano en alcanzar el trono. Pero también de la necesidad que sintió de arrojar algo de luz sobre una mujer que recibió, a lo largo de los siglos, calificaciones muchas de ellas poco ajustadas a la realidad de los acontecimientos.

"Julia Domna tiene todavía el peor de los estigmas de la Historia, ser mujer", dijo el premio Planeta 2018

Posteguillo aseguró que "soy de los que se revelan contra la injusticia de ver como personajes importantes de la Historia permanecen en la oscuridad" y quiso, en la medida de lo posible con su novela, desestigmatizar a Julia, de la que dijo "todavía tiene el peor de los estigmas de la Historia, ser mujer".

Así, y tras hacer un breve resumen de la figura de su protagonista, a la que le atribuye la fuerza necesaria para que su esposo no desistiese en su encomienda -"no luchamos por un imperio, esposo mío. Luchamos por una dinastía-, acabó desvelando cómo llegó el título de su libro, que lo hizo después de su visita a la casa del también escritor fallecido Robert Graves. Allí, el hijo del anterior le permitió sentarse en el escritorio del autor de "Yo, Claudio". En ese momento, quizás Posteguillo Gómez tuvo claro que debía hacerse la justicia que él concentró en las 700 páginas del todavía vigente premio Planeta.

NECESARIA CONTINUIDAD

Su amena exposición dejó paso a la clausura de los actos y a una posterior mesa redonda en la que Antonio Piñero concentró en 20 minutos todo lo acontecido en los dos días de jornadas con las diferentes presentaciones. Antes del fin de este segundo ciclo, el regidor, Gerardo Seoane, felicitó al público asistente y a los autores invitados, además de a toda la organización, por el éxito cosechado y lanzó una petición a sus adversarios políticos en el caso de que no revalide su bastón de mando. A Jiménez, que se encontraba entre el público, no expresamente, acabó insinuándole que estas Jornadas de Novela Histórica tienen que estar por encima de los diferentes partidos: "Es algo de lo que más orgulloso me siento en toda esta etapa, comprobar como el público de Verín estaba ávido de este tipo de eventos culturales", apuntó Gerardo Seoane.

La exitosa respuesta del público en el auditorio augura una III edición de las Jornadas...
comentarios