Renfe se mantiene en sus trece: "Los nuevos horarios son un compromiso de cohesión territorial"
La respuesta del Gobierno, emitida el pasado 25 de junio, sobre las supuestas mejoras en la conexión ferroviaria entre Galicia y Madrid tras la remodelación de los horarios ha caído como un jarro de agua fría en la estación de A Gudiña-Porta de Galicia y está generando ya una nueva ola de indignación y fuertes críticas por parte de la sociedad ourensana y sus representantes políticos.
Según el comunicado gubernamental en respuesta a una pregunta de los Populares ourensanos en el Congreso, Renfe ha reforzado la conexión Galicia-Madrid desde el 9 de junio con nuevos trenes S106, más plazas (un incremento del 109,3% respecto a la oferta previa) y una reducción en los tiempos de viaje de entre 15 y 22 minutos, destacando un "firme compromiso con la vertebración territorial y la movilidad sostenible". La respuesta incluso menciona que, a pesar de que A Gudiña representa solo el 0,69% de la demanda total del corredor, la oferta de plazas se incrementa en un 35% y los servicios garantizan la "movilidad diaria de sus habitantes" con una "distribución homogénea" de horarios.
La "verdad" oculta tras las cifras: A Gudiña, olvidada y maltratada
Sin embargo, esta versión oficial ha sido calificada de "ofensiva" e "insultante" por los diputados populares en el Congreso. En la valoración de la respuesta de Renfe tachan de "burla" el argumentar una mejora cuando la realidad en A Gudiña es drásticamente diferente. Con la eliminación de paradas y los nuevos horarios implantados, los usuarios de esta estación han visto cómo su conexión con Madrid ha empeorado considerablemente. Si antes podían llegar a la capital a las 10:34, ahora lo hacen a las 14:08, limitando drásticamente la posibilidad de realizar gestiones y obligándolos a regresar en tan solo cuatro horas hábiles (el último tren de vuelta sale a las 18:06).
La indignación se acentúa al denunciar que los trenes AVE S-106, con más de 500 plazas por unidad y que antes paraban en horarios regionales, ahora pasan de largo a más de 200 km/hora. Esto, a pesar de que una parada de solo tres minutos daría servicio a miles de viajeros de las comarcas de Monterrei, Viana, Valdeorras, Trives, A Limia y Conso-Frieiras, además de la cercana área lusa de Tras-Os-Montes.
Un golpe a la salud y a la cohesión territorial
La "enorme falta de respeto y sensibilidad" del Gobierno y Renfe es especialmente grave al afectar a colectivos vulnerables. El presidente de la Asociación Española Contra el Cáncer en Ourense ha denunciado públicamente que la supresión de paradas en A Gudiña "limita el acceso de pacientes oncológicos a los hospitales de referencia, dificultando tratamientos y seguimientos médicos fundamentales". Sus palabras resuenan con fuerza: "El cáncer no espera, y los trenes tampoco deberían dejar atrás a quienes más los necesitan".
Ante esta "indignante respuesta", los diputados populares han anunciado que seguirán reclamando la rectificación de la decisión y la reposición de los servicios y paradas ferroviarias existentes. En caso contrario, exigen la inmediata puesta en circulación de nuevos servicios con parada en las estaciones intermedias, garantizando conexiones con Madrid en horarios racionales.
La inversión monumental realizada en la Línea de Alta Velocidad (LAV) a Galicia, financiada con fondos públicos, debe servir "con racionalidad y solidaridad" para satisfacer las necesidades de movilidad de todos los usuarios, sin importar si residen en grandes capitales o en localidades como A Gudiña-Porta de Galicia, donde el derecho a la movilidad es igualmente fundamental.