FOTOGALERÍA | Cualedro reconoce con una gran fiesta el trabajo y dedicación de los ganaderos de su Cachena

FOTOS: Juan Carnero.
Colas a las puertas del recinto ferial donde estaban instaladas las carpas.
Esta primera edición de la fiesta gastronómica de Cualedro contó con una pequeña feria de muestras de producción local.
Fuego Street Band, amenizando los momentos previos a la entrada del recinto ferial.
A las 14:30 horas estaba prevista la apertura de puertas.
Los voluntarios de Protección Civil de Monterrei y Cualedro, en las labores de coordinación en la entrada.
Así de bien presentadas estaban las mesas de las dos carpas habilitadas.
Los primeros en llegar... Y ¡disciplinados!, que se sentaron donde les indicaron.
El Concello regalaba una pañoleta verde o roja a los asistentes.
La carne que más tarde llenaría los estómagos de los asistentes.
Sandra Quintas, Víctor Baladrón, Manuel Pardo -delegado de la Xunta en Ourense-, Luciano Rivero -alcalde de Cualedro- y Martín Alemparte, director de Agacal.
Primeros brindis por el Concello de Cualedro, organizador del evento.
Vista panorámica de las dos carpas, con casi 600 comensales.
Manuel Cardoso -exalcalde de Vilardevós- y Francisco José Montesinos, quien también lo fue de A Mezquita.
La reina del menú y de los montes de Lucenza: la carne de Cachena.
El personal del servicio de mesas, preparados para comenzar a desfilar fuente en mano.
El alcalde de Cualedro, Luciano Rivero Cuquejo.
Martín Alemparte, director xeral de Calidade Alimentaria de la Xunta de Galicia.
José Antonio Armada, jefe territorial de Medio Rural en Ourense, a punto de ser servido.

El director de la Axencia Galega da Calidade Alimentaria, Martín Alemparte, acompañado por el delegado territorial de la Xunta de Galicia en Ourense, Manuel Pardo, y el jefe provincial de Medios Rural en Ourense, José Antonio Armada participaron este sábado en la I Festa Gastronómica da Cachena, celebrada en el municipio de Cualedro. Durante el evento, se puso en valor el papel de las razas autóctonas galegas como una parte esencial del patrimonio ganadero, cultural y alimentario de Galicia.

El director destacó el compromiso de la Consellería do Medio Rural con la conservación y promoción de estas variedades ganaderas. En este sentido, recordó que la administración autonómica dispone de una línea específica de apoyo destinada a su impulso y mantenimiento, la cual estuvo dotada en su última convocatoria con un presupuesto de 390.000 euros.

Martín Alemparte señaló que la cachena representa un ejemplo claro de cómo la preservación de los recursos genéticos propios puede contribuir a la creación de valor económico en el medio rural, generando productos singulares y estrechamente vinculados al territorio. Asimismo, apuntó que Galicia cuenta con figuras de calidad diferenciada como la IXP Ternera Gallega y la IXP Vaca Galega-Boi Galego, que permiten identificar y valorizar en el mercado las producciones cárnicas, aportando mayores garantías a los consumidores y más valor a los productores.

El responsable de la Axencia Galega da Calidade Alimentaria incidió en que detrás de estas producciones existe un modelo ganadero basado en el aprovechamiento de los recursos naturales, en el mantenimiento de la actividad económica y en la conservación del paisaje. Además, remarcó que muchas de las razas autóctonas, entre ellas la cachena, forman parte de un sistema productivo que contribuye de forma directa a la biodiversidad y al mantenimiento del territorio.

Finalmente, la delegación autonómica subrayó la importancia de iniciativas como esta fiesta gastronómica de Cualedro, ya que permiten acercar a los consumidores al origen de los alimentos, divulgar el patrimonio ganadero gallego y reconocer el trabajo desarrollado por los profesionales del sector que mantienen vivas estas producciones en la comarca.

Tras la comida, en la que el plato rey fue el de la carne cachena -regado con vinos de denominación de origen Monterrei-, los más de medio millar de comensales disfrutaron del concierto del mítico grupo de música tradicional A Roda. Antes fue Fuego Street Band la que calentó, musicalmente, el ambiente de la sobremesa.